Colación: guardas de respeto en papel azul, 5 hojas preliminares comprendiendo anteportada, portada, dedicatoria (A la mémoire de ma Mère et a mon Père), prefacio y hoja de abreviaciones, 734 págs.
(Nótese, en estas fotografías de muestra, la cuidada impresión sobre grueso papel con grandes márgenes).
Es cierto que los bibliófilos usamos, en muchas ocasiones, el término rareza con bastante alegría. Quien este artículo escribe atribuye tal calificativo a las dos obras de Merimée que acaba de conseguir. No es mal ejercicio releer, de tiempo en tiempo, los grados de rareza que Pedro Salvá establece para los libros en el prólogo de su Catálogo (págs. XII-XV).
De los cinco grados (decrecientes: el primero el de mayor rareza), las comedias valencianas impresas a final del siglo dieciséis y principios del siguiente entrarían de lleno en el grado tercero (“los libros de que solo mui de tarde en tarde aparece algún ejemplar de venta, ó que son mui pocos los aficionados que los poseen") y cuarto (“no se halla con facilidad ocasión de adquirirlas, casi todas las ediciones de nuestros Poetas, Novelistas y Autores dramáticos posteriores á 1560 y anteriores á 1610”).
Palau, 165.401, indica que la obra lleva dos láminas que el presente ejemplar no contiene (como tampoco lo indican los ejemplares colacionados en CCPBE, CCFr, BL). Tal vez erró Palau pues incluso en la hoja de relación de obras de Merimée que acompaña Spectacles et comédiens a Valencia (ver foto más abajo) no da mención alguna a dichas láminas, a pesar de colacionar con detalle cada obra.
CCPBE: 1 ejemplar.
CCFr: varios ejemplares.
Existe traducción: El arte dramático en Valencia,1985, Valencia, Institució Alfons el Magnánim, 2 vols.
Henri Merimée: Spectacles et comédiens a Valencia
Henri Merimée. Spectacles et comédiens a Valencia (1580-1630). Toulouse, 1913, gran 8º, Edouard Privat. París, Auguste Picard. 222 x 145 mm.
Colación: cubiertas de respeto en papel azul, 267 págs., incluyendo anteportada, portada y hoja de dedicatoria (A Monsieur Henry Vast), 2 hojas blancas.
Al igual que el ejemplar anteriormente descrito, éste, se encuentra en similar y excelente condición, llevando también dedicatoria manuscrita del autor a Francisco Martí Grajales.
Este ensayo comprende dos partes: en la primera, -dedicada a los espectáculos-, analiza los edificios, las representaciones teatrales y la concurrencia; en la segunda estudia la figura de los comediantes: sus viajes, su relación con los impresarii, etc.
(Verso folio 1, anteportada: relación de otras obras del autor).
Palau, 165.402.
CCPBE: 1 ejemplar.
CCFr: varios ejemplares.
En sus ensayos Merimée es del parecer que la llegada de Lope de Vega a la ciudad del Turia hace alcanzar al teatro valenciano todo su esplendor y relevancia nacional e internacional. Otros eruditos son de pensamiento contrario: el teatro valenciano se encontraba en su edad de oro y la presencia de Lope reforzó el momento de gloria que atravesaba. Poco importa qué posición es la acertada: en estas profundas diatribas académicas el valor reside mucho más en la riqueza generada por el debate que en sus conclusiones.
La figura de Merimée es la del digno sucesor de los viajeros franceses que visitaron Valencia y su Reino dejando en sus relatos y crónicas testimonio de su presencia y amor por nuestra tierra. En su obra late el cariño por Valencia, por su cultura, costumbres, historia y literatura.
Valencia ha mantenido vínculos estrechos con Francia: tanto económicos como culturales. El número de franceses establecidos, especialmente en el siglo XVIII, en la ciudad y que prosperaron en todas las artes, industrias y comercios es numerosísimo: Diego Mallén, procedente del Delfinado es uno de ellos.
El conde Alexander Laborde, autor del Voyage pittoresque pour Espagne, llevaba sangre valenciana y por ello dedica buena parte de su monumental obra al Reino de Valencia y a su Cap i Casal. Valencianos hubo que fueron acogidos en la vecina nación: recordamos al intrépido Joaquín Manuel Fos que tras años de estancia volvió a Valencia dominando la complicada técnica del moaré estableciendo su industria de seda y siendo premiado en su esfuerzo por el rey Carlos IV.
También esta histórica relación se vio salpicada por el dolor y la vergüenza: durante la Guerra de la Independencia la ciudad de Valencia fue sitiada por las tropas francesas. Los valencianos -azuzados por el canónigo Baltasar Calbo-, volcaron su ira con los franceses residentes en la ciudad (algunos establecidos desde décadas antes) confinándolos, en junio de 1808, en la Ciudadela. Muchos de ellos fueron pasados por las armas -simplemente por su nación-, en lo que, sin duda, ha sido la página más ignominiosa de nuestra historia local. El canónigo Calbo fue objeto de proceso sumarísimo y ajusticiado a garrote vil como instigador de la matanza. Más tarde las tropas francesas tomaron su revancha con fusilamientos en la ciudad, en Sagunto…
En fin, en la guerra cada nación, cada pueblo y cada hombre sabe sacar y mostrar lo peor de sí mismo: "La guerra es una Reina que lleva como séquito el hambre, la peste, la rapiña, la violación, el incendio, el engaño y el fraude. Todos estos furores la guerra los sabe cubrir con el manto de la gloria" escribe Pío Baroja en Memorias de un hombre de acción describiendo episodios de la guerra de la Independencia.
Excma. Diputación de Valencia, Exposición Valencia en blanco y negro. La Valencia de comienzos del siglo veinte: calle de la Paz y torre de la iglesia de Santa Catalina.
Recordamos la figura de Henri Merimée.., lo imaginamos yendo y viniendo por la Valencia provinciana de comienzos del siglo veinte (tan bien retratada en el recién publicado libro de fotografías Valencia en blanco y negro). Visitando a Martí Grajales, conversando con Serrano Morales, en la Biblioteca de la Universidad.
Corrían los días previos a la inauguración de la Exposición Regional de 1909… Y evocando la vida amable de aquella época hojeamos los contados ejemplares que guardamos de autores dramáticos valencianos impresos en nuestra Ciudad a final del dieciséis y principios del siglo siguiente... Los hemos ido reuniendo con paciencia e ilusión en nuestra pequeña librería. Estos, lector benévolo y discreto, son alguno de ellos:
Nota. Las comedias anteriores forman parte de la obra: