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sábado, 5 de noviembre de 2022

La reina Sebilla

 



Siguiendo por el camino de la materia de Francia damos noticia de un raro ejemplar de la Hystoria de la reyna Sebilla salido de las prensas de Juan Cromberger, en Sevilla, 1532.

Las primeras referencias conocidas -fragmentos de manuscritos-, de la leyenda de la reina Sebilla se remontan al siglo doce. La leyenda -canción de gesta francesa que deriva en narrativa popular en prosa-, se adscribe al ciclo de romances carolingios. 


Argumento de la reina Sebilla

A la corte de Carlomagno llega un enano deforme que pretende a la reina Sebilla, hija del emperador de Constantinopla. Sebilla lo rechaza y «de una puñada le quebró tres dientes». El enano urde su venganza escurriéndose en la cámara y lecho de la reina dormida donde lo descubre Carlomagno. Confundido por la apariencia e instigado por el traidor Macaire, el rey condena a su esposa Sebilla a morir en la hoguera (donde arde el enano por la osadía cometida). Sebilla jura su inocencia y declara estar encinta del rey. La pena de muerte es conmutada por el destierro al que parte custodiada por el buen caballero Auberin de Mondiser a quien sigue su fiel perro. Nada más partir, Macaire tiende una emboscada y mata a traición a Auberin. La reina logra huir encontrando en su fuga a Baruquel, campesino que se pone a su servicio.

Al poco tiempo la reina Sebilla da a luz al infante primogénito Luis que es apadrinado por el rey de Hungría. Crecido Luis parte con la reina y Baruquel a Roma y con el Papa pasan a Constantinopla. Mientras, en París, el rey obliga al traidor Macaire a enfrentarse en duelo contra el perro de Auberin. Ante la corte y pueblo el perro, vengando a su amo, deja herido de muerte a Macaire que, agonizando, confiesa su crimen a Carlomagno. El emperador manda «le echasen vna cuerda ala gargâta y a Galaton otra: y arrastrolos de dos cauallos: y mâdo que los truxessen por toda la ciudad de Paris: tal galardon merescen los que hazen traycion».

Concluye el relato con la vuelta a Francia de Sebilla, el primogénito Luis, Baruquel y el emperador de Constantinopla con su ejército, el castigo de Carlomagno a los traidores, la reconciliación y reconocimiento de la inocencia de Sebilla y el matrimonio del infante Luis.


Ediciones españolas de la reina Sebilla

La reina Sebilla es parte integrante del que José Manuel Lucía Megías califica de corpus de libros de historias caballerescas, bien diferenciado del corpus de libros de caballerías castellanos. Se trata de «libros en formato cuarto, de poca extensión que difunden textos sencillos de materia caballeresca, muchos de ellos de origen medieval» (1). 

Nieves Baranda Leturio -catedrática y referente en el estudio de estas producciones-, concreta el género literario de historias caballerescas en dieciséis textos reunidos en Historias caballerscas, publicado por Fundación Castro – Turner en 1995 (2).

La primera referencia escrita, en España, de la leyenda de la reina Sebilla se encuentra en el manuscrito de la biblioteca de El Escorial con signatura h-I-13: Noble cuento del enperador carlos maynes de rroma e de la buena enperatrts seuilla su mugier.

Al igual que la leyenda de Roberto el Diablo, la reina Sebilla llegó y se extendió prontamente por la península ibérica, dándose a la estampa en las nacientes producciones de la imprenta española.

Detallamos a continuación la relación de ediciones españolas de la reina Sebilla (todas ellas en el siglo XVI y XVII):

1.     [c. 1500-1503] Toledo, Pedro Hagenbach, 4º

El único ejemplar conocido de esta edición -falto de portada, colofón y folios-, se conserva en la Biblioteca de Cataluña. El ejemplar fue colacionado por Norton. Martín Abad, Post-incunables, 352, bajo el título Emperador Carlomagno [Carlos Maynes] y en Adenda como Historia de la reina Sevilla.

2.     1521, Toledo

Existió ejemplar en la biblioteca Colombina, 4063. Edición citada por Gallardo de la que no se conoce ejemplar alguno. Palau, 305495.

3.     1532, Sevilla, Juan Cromberger, 4º

Se conocen tres ejemplares: Biblioteca Nacional de Austria, Viena, Biblioteca de la Sorbona, París y el descrito en el presente artículo.

La mención de Cromberger en el colofón de la edición indicando que «fue emprimido […] nueuamente corregido e emêdado» hace suponer una edición previa del mismo taller. Palau, 305496.

4.     1551, Burgos, Juan de Junta, 4º

Un único ejemplar conocido: BNE. Palau, 305497.

5.     1553, Burgos, Juan de Junta, 4º

Ejemplar en Biblioteca Estatal de Baviera, Múnich y Biblioteca Nacional de Francia, París.

6.     1585, Toledo, Pero Lopez de Haro, 4º

Un único ejemplar conocido: Biblioteca de Cataluña, ej. Bonsoms, con encuadernación con las armas del marqués de Caracena.

7.     1585, Alcalá de Henares, Sebastián Martínez

No se conoce ejemplar. Palau 305497: «Anunciada por Gamber en 1954 a 800 frs.». Martín Abad, III, 963.

8.     1623, Valladolid, Fernández de Córdoba, 4º

Única edición conocida del siglo diecisiete. El único ejemplar conocido de esta edición se encuentra en la Biblioteca Nacional de Francia, París (3). El ejemplar fue de Sir Richard Heber (4).

 

Hystoria de la reyna Sebilla, 1532, Sevilla

  


 Hystoria de la reyna Sebilla, 1532, Sevilla, Juan Cromberger. 208 x 146 mm.

Colación: 36 fols., A-c8, d12. Al verso de d12, colofón.



Encuadernación en pergamino rígido pios. S. XX.










Esta edición de 1532 fue descubierta y referenciada, por vez primera, en 1833 por
el hispanista austríaco, conservador de la Biblioteca Imperial de Viena, Ferdinand Wolf, al dar con el ejemplar que custodia dicha biblioteca (véase en este enlace el ejemplar Viena digitalizado).

Como se ha mencionado anteriormente, de esta edición se conocen dos ejemplares en bibliotecas públicas: el de la Biblioteca Nacional de Austria, Viena y el posteriormente descubierto en la Biblioteca de la Sorbona, París (sin referencia de ejemplar alguno en CCPBE y tampoco en Salvá). A dichos dos ejemplares hay que añadir el descrito en el presente artículo.


La práctica del “despiece” de volúmenes facticios

Examinando los cortes del ejemplar del que damos noticia en este artículo se observa están tintados en color azul. Ello es evidencia, sin duda alguna (no se tintan los cortes de un impreso de escasos folios), que el ejemplar debió formar parte de un volumen facticio que reunía, muy probablemente, impresiones de similar naturaleza.

En volumen facticio se conserva el ejemplar de la Sorbona de la edición de 1532 de la reyna Sebilla . El facticio reúne además cuatro impresiones de Cromberger: Flores y Blancaflor [c. 1532], Linda Magalona y Pierres de Provença, 1533, Enrique hijo de Oliva, 1533 y Grisel y Mirabella, 1533. 

El magnífico y singular volumen facticio fue uno de los ciento un libros de la biblioteca de la Sorbona objeto de exposición en 1991 (5). Manifiesta el catálogo de la exposición que La reyna Sebilla es «La perle de l’ensemble» del facticio. El ejemplar de la Sorbona de La reyna Sebilla fue posteriormente colacionado por José Manuel Lucía Megías en su obra Libro de caballerías castellanos en las Bibliotecas Públicas de París (6).



El deshacer volúmenes facticios para obtener mayor precio en la venta por separado de sus componentes ha sido, y es, lamentable práctica demasiado común en el mercado del libro antiguo. De esta manera, en aras del beneficio económico, se pierde un valioso conjunto de datos e información histórica, de proveniencia y conocimiento de motivación de formación del conjunto sacrificado. Se pierde, en suma, en palabras de Julián Martín Abad «la unidad bibliotecaria […] y borrada de golpe su historia como conjunto»
(7).

Así se expresa Julián Martín Abad en la introducción de su obra Post-incunables ibéricos haciendo referencia al despiece del singular y valioso volumen facticio con cuatro tempranos impresos médicos que formó parte de la subasta de la biblioteca de José Antonio Conde en 1824. En 1994 el volumen facticio fue ofrecido por una librería francesa en la Feria Internacional del Libro Antiguo de Madrid. Al año siguiente, ya despiezado, las rarísimas cuatro obras -encuadernadas separadas-, que lo integraban fueron ofrecidas por un librero holandés y otro español: Menor daño de medicina, 1517, Compendio de la salud humana, 1517, Thesoro de los pobres en medicina, 1519 y Libro de medicina llamado macer, 1519 (de las que dos de estas obras encontraron asiento en una biblioteca de Valencia). 

Cerramos esta noticia recordando otro caso de desmembramiento libresco: el de un extraordinario volumen facticio vendido en casa de subastas de Madrid sobre el año 1996. Reunía cuatro obras: Libro de Marco Polo, 1529, Suma de geographia de Enciso, 1519, Itinerario de Barthema, 1520 y Cayda de principes de Bocaccio, 1552 (esta obra última sin posible comparación de valor y rareza extrema respecto a las otras tres joyas del facticio). Descuartizado el volumen por el comprador, posteriormente cada obra salió a la venta en una conocida casa de subastas alemana.


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(1)        LUCÍA MEGÍAS, José Manuel. Género literario, corpus y difusión de los libros de caballerías castellanos en Libros de caballerías castellanos. 2. Género literario, corpus y difusión Monografías Aula Medieval. 2019, Valencia, Universidad de Valencia, Vol. 2 pp. 98 y ss.

(2)        BARANDA LETURIO, Nieves. El dinamismo textual en la prosa de cordel: a propósito de la «reina Sebilla ». 1999, Thesaurus: Boletín del Instituto Caro y Cuervo, vol. 54, no 1, pp. 268-288.

(3)        CALVO GONZÁLEZ, María José. Novelas caballerescas en castellano y en neerlandés de finales de la edad media: contexto histórico-cultural y análisis comparativo (Tesis Doctoral). 2010, Madrid, Universidad Complutense de Madrid, Facultad de Filología, Departamento de Filología Alemana. Indica la localización del ejemplar en BNF y «Con fecha de 1643 hubo en Sevilla al parecer dos impresiones; de una de ellas no se conoce ejemplar y de la otra, que se realizó en las prensas de Pedro Gómez de Pastrana se tiene constancia de que se conserva en la Universitätsbibliothek Göttingen».

(4)        Lo referencia Nieves Baranda en p. 272, op. cit.: Bibliotheca Heberiana. Catalogue of the Library of the Late Richard Heber, Esq., Londres, William Nicol, 1891-1894, t. VI, n.° 1696.

(5)        Catalogue de cent un livres anciens rares ou précieux de la bibliothèque de la Sorbonne; Dont l'exposition commencera le lundi 23 de septembre 1991 & continuera les jours suivants, En la chapelle de la Sorbonne. 1991, París, Bibliothèque de la Sorbonne, ref. 22, pp. 48-49, reproduce la portada del ejemplar.

(6)        LUCÍA MEGÍAS, José Manuel. Libro de caballerías castellanos en las Bibliotecas Públicas de París. 1999, Universidad de Alcalá, Università degli Studi di Pisa, Apéndice III, 2, ref. XXXII, pp. 296-297.

(7)        MARTÍN ABAD, Julián. Post-incunables ibéricos. 2001, Madrid, Ollero & Ramos. p.26 de Introducción.



  

domingo, 18 de diciembre de 2011

“An imposing folio”, F. J. Norton


Por motivos profesionales llevo un tiempo alejado de esta ventana bibliófila. La lectura de la reciente entrada de El Bibliófilo Incorrecto dando noticia -como fiero y orgulloso propietario-, de uno de los rarísimos ejemplares de una temprana obra salida de las prensas de Coci me ha movido a asomarme a este espacio.

El objeto de estas líneas es mostrar un ejemplar de otra edición nortoniana: apelativo que califica las obras impresas en la península ibérica en el periodo 1501-1520 estudiadas por el bibliógrafo e hispanista F. J. Norton (1).

Confieso al lector amigo mi especial atención (¡y predilección!) por estas tempranas ediciones ibéricas que Norton llegó a censar en 1.369 y cuyo número alcanza en nuestros días las 1.541 referencias merced a la laboriosa y perseverante investigación del bibliógrafo -revisor de la obra de Norton-, Julián Martín Abad (2).

En su obra Printing in Spain 1501-1520 (3) F. J. Norton indica que el impresor Juan Varela de Salamanca se instaló, procedente de Sevilla, a principios del siglo XVI en Granada trayendo consigo los tipos fundidos de su amigo Cromberger.

La imprenta incunable en Granada mostró rápida actividad tras la Conquista especialmente en la edición de bulas y edictos, amén de una edición del Vita Christi de Eiximenis. Es con Varela -en los primeros años del siglo XVI-, y bajo el mecenazgo del primer arzobispo de Granada, el “enérgico y devoto” fray Hernando de Talavera cuando se inicia la producción de los “imponentes infolios” en palabras de Norton.

Los ejemplares de las tempranas ediciones granadinas de Varela -siempre costeadas y bajo el auspicio de Hernando de Talavera, confesor de la reina Isabel-, han devenido sumamente raras.

La primera impresión de Varela en Granada es un texto sobre liturgia católica proveniente del siglo XIII: Rationale  divinorum officiorum. Su autor fue el francés Guillermo Duranti, obispo de Menes en las últimas décadas de dicho siglo.

Rationale es un tratado indispensable sobre el ritual y símbolos de la Iglesia, tanto espiritual como físico. La obra proporciona una fuente fundamental para conocer la liturgia y la interpretación del entorno contemporáneo expresado en la arquitectura de la Iglesia y ornamento.

La primera edición del Rationale vio luz en Maguncia en 1459 en las prensas de Fust y Schoeffer. Desde dicha fecha se contabilizan 111 ediciones (casi todas ellas con anterioridad al siglo XVIII) de las que solo una es española: la impresa en Granada por Varela en 1504.
.


Guillermo Durand, Rationale divinorum officiorum, 1504, Granada, Juan Varela de Salamanca, folio, 290 x 210 mm.


Encuadernación pergamino posterior (siglo XVIII).
Colación:
5 folios preliminares incluyendo portada y tablas, 274 folios. Impresión en caracteres góticos a dos columnas.

Portada con grabado xilográfico con el escudo de fray Hernando de Talavera (que será utilizado por Varela en la edición del Vocabulario arábigo en lengua castellana impreso en Granada en 1505).



Al folio dos de preliminares, dedicatoria de la obra (reproducida de las ediciones incunables).



En la última hoja de Tablas nota en castellano sobre los yerros de la obra.



Al verso de la última página de Tablas grabado a toda página con motivo de Crucifixión.











Obsérvese la hermosura de los tipos y capitulares usados por Varela.





Al recto del folio cclxxiii colofón de la obra y marca del impresor Varela:
.
"Finit rationale diuinor[rum] officiorum correctum et em¯edat¯u iussu reuer¯edissimi ac clem¯etissimi dni p[ri]mi Archip[re]sulis granate¯n. et suis exp¯esis impressum. p[er] ioh¯anem varela salam¯ati¯n. Anno salutifere incarnationis. millessimo quing¯etessimo ¯qrto. xij. die mensis decembris."

Al verso de dicho folio concluye la obra con grabado a toda página con las armas de los Reyes Católicos.

Palau, 77.569 referencia un ejemplar falto de dos hojas: “De este libro, cuya edición príncipe constituye uno de los primeros productos de la imprenta ya que se remonta a 1457, se hicieron numerosas tiradas durante los siglos Xv y XVI. La descrita es rara”.
F.J. Norton, A descriptive.., ref. 347, págs. 123-124.
J.P.R. Lyell (4), págs. 288-292 reproduce los grabados xilográficos de la obra: portada, Crucifixión, marca del impresor Varela y armas de los Reyes Católicos:
"El primer impresor del siglo XVI activo en esta ciudad [Granada] es Juan Varela de Salamanca, cuyo Rationale divinorum officiorum, de Guillelmus Duranti, fue el primer libro impreso en Granada en ese siglo… La portada de este volumen en folio es severamente sencilla pero absolutamente adecuada, y la fina estampa de la Crucifixión, la impresionante representación del escudo real en la última hoja, junto con unas iniciales xilográficas de excelente diseño, se combinan con el cuidadoso trabajo de impresión y la hermosa letra gótica para brindarnos uno de los mejores ejemplos de producción de libros en España a comienzos del siglo XVI".
J. Martín Abad, ref. 608, 16 ejemplares de los que 6 en bibliotecas fuera de España (14 en el corpus y 2 en la Adenda) de los que 5 faltos (no referencia el presente ejemplar).
CCPBE: 11 ejemplares de los que 2 faltos.
No en Salvá, Heredia, Vindel.
En fin, un ejemplar prototipo de la reciedumbre y hermosura del libro gótico español.


¡Feliz Navidad y venturoso Año Nuevo para todos los amigos bibliófilos y lectores!

(1)   NORTON, Frederick J., Printing in Spain 1501-1520 by .., Under-Librarian University Library Cambridge with a note on the early editions of the "Celestina", Cambridge, 1966, University Press, folio.
(2)   MARTÍN ABAD, Julián, Post-incunables ibéricos, Madrid, 2001, Ollero & Ramos, folio y Adenda, Madrid, 2007, ídem.
(3)   NORTON, Frederick J., A descriptive catalogue of printing in Spain and Portugal 1501-1520, Cambridge, 1978, Cambridge University Press, folio.
(4)   LYELL, James P. R., La ilustración del libro antiguo en España. Edición, prólogo y notas Julián Martín Abad, Madrid, 1997, Ollero & Ramos, 4º.

sábado, 2 de abril de 2011

Rendez-vous à Aigues Mortes: del 13 al 15 de julio de 1538

Vista de la villa de Aigues Mortes, La Camargue, Francia.
(Fotografía: Office de Tourisme d'Aigues-Mortes).

Corre un artículo por la red, Jodía Pavía, del académico Arturo Pérez Reverte. En clave castiza y socarrona el genial escritor imagina la divertídisima carta que en el año de 1525 el cristianísimo rey de los franceses Francisco I escribe desde Madrid a su supuesta amante Mimí de la Biche. En Madrid estaba recluido por obra y gracia de su cuñado, el Emperador Carlos V (la hermana del Emperador, Leonor de Austria había casado en segundas nupcias con Francisco I).

Y a esa ciudad llegó Francisco I tras desembarcar en el puerto de Valencia y disfrutar de dieciocho deliciosos días -acompañado por el azahar de naranjos-, en el castillo de Benisanó próximo a la villa de Liria. Atrás quedó el malhadado 24 de enero del corriente, el campo de batalla de Pavía donde un tal don Fernando de Avalos, marqués de Pescara, con un puñado de pequeñitos, sucios, caóticos y malencarados españoles, -en palabras de Pérez Reverte-, se llevaron por delante a la flor y espejo de la caballería gala.

Francisco y Carlos pasaron una buena temporada peleando por tierras de Italia y Milanesado. En 1538 cansados de tanto estacazo y con las arcas limpias firmaron la Tregua o Paz de Niza. El 18 de junio de 1538 en la iglesia de la Santa Cruz, a las afueras de Niza, los embajadores de ambas potencias rubricaron el tratado y acordaron el próximo encuentro familiar de las dos monarquías en la hermosa y amurallada villa de mar de Aigues Mortes, en la Camargue.

La histórica cita tuvo lugar durante el domingo 13, lunes 14 y martes 15 de julio de 1538. El Emperador Carlos V se había dado a la mar en Marsella el sábado anterior. Su nave vio la tierra de Aigues Mortes al mediodía del domingo. Llegaba escoltada por 50 galeras (al encontrarse toda la flota frente a Aigues Mortes una de ellas osó embestir por la popa a la Capitana del Emperador). Iba asistido de lo más granado de la nobleza española (el duque de Alba, el conde Oropesa, el duque de Alburquerque...).

El domingo, sobre las cinco de la tarde, recibió Carlos V en su galera a Francisco I quien abrazando tres veces al Emperador dijo: "hermano, aquí estoy haced de mi lo q quisieades".

El lunes 14 los españoles bajaron a tierra y fueron recibidos y agasajados con  lujo, elegancia y cortesía. Hubo bailes, presentes, fiestas. La reina Leonor de Austria feliz de ver unidos a su hermano y marido "torno a tomar al Rey cô las manos y a su Mage. y los hizo abraçar dos vezes. y estàdo ellos abraçados abraçaua ella a los dos y metia su cara entre las suyas".

En la tarde del martes 15 "de casi ya puesto el sol: su Mage. se despidio de la Reyna & se vino a su galera. Acompañaronle hasta ella el Rey y el delfin y el Duque de Orliens y el Cardenal de Lorena: y dexàdolo dentro se boluieron hazia la tierra en galeras muy hermosas. Hanse conzertado Pazes entre ellos muy buenas: las condiciones de las quales yo no las se". Así de sincero escribe el anónimo autor de la crónica de la que a continuación daremos noticia. De los tratados poco llegó a saber, pero como buen cronista social no perdió detalle  de los asistentes, sus vestidos, tapices, mobiliario, bailes y todas aquellas cosas que hicieron amable y feliz la estancia a quienes en su diferente condición asistieron al histórico momento. Las gentes que venían de un lado y otro a ver a sus magestades fueron agasajadas "con pan y uino y carne todavia para yentes y viniêtes".

Las crónicas de la época debieron ser harto prolijas en la narración del felicísimo encuentro, que asentaba la paz entre las dos poderosas naciones. Se dieron a la estampa numerosas ediciones con detallada cuenta de los fastos, cumplimientos y grandezas de la reunión. La efímera condición de impreso volante ha hecho rarísimas, -andando el tiempo-, estas impresiones que correrían por todas las cortes de Europa. La trascendencia política del evento y del encuentro lo justificaban sin duda alguna.

Por nuestra parte damos noticia de un raro impreso castellano que ofrece la relación detallada de las tres históricas jornadas  en la villa de Aigues Mortes.


Relaciô muy uerdadera: sobre las Pazes: y concordia que entre su Magestad: y el Christianissimo Rey & Frâcia passaron: y las fiestas y recibimiento q^se hizo a su Magest. En la villa de Aguas muertas a treze de Julio. Año M.D.xxxviii, S.f., s.l., s.e., 8º, 199 x 140 mm.


Encuadernación:
Plena piel siglo XVII, planos enmarcados con armas de D. Luis de Benavides y Carrillo de Toledo, marqués de Caracena (Valencia 1608, Madrid 1668).

Colación:
4 folios, sign. a4. Tipografía gótica a línea tirada.

Portada orlada compuesta con cuatro tacos xilográficos. En el interior de la orla y bajo el título, caligrafiado en caracteres góticos: "[calderón] Fue impressa en Medina del Campo por Pedro de Castro. año 1538".

Por su interés, rareza y curiosidad reproducimos a continuación la totalidad del texto que compone este impreso:




Referencias:
Pérez Pastor, La imprenta en Medina del Campo, ref. 341. Colaciona el único ejemplar que pudo examinar (ejemplar B. de El Escorial), sin fecha, ni lugar, ni impresor.

El ejemplar Pérez Pastor presenta las siguientes diferencias respecto al presente: el texto de la portada difiere en alguna palabra y en el número de líneas y difiere en el principio del texto. El ejemplar Pérez Pastor lleva tres cuartetos al final del texto. Véase a continuación reproducida la referencia de Pérez Pastor.


De acuerdo con Pérez Pastor podemos concluir que el presente impreso salió de las prensas de Pedro de Castro pues el taco xilográfico inferior de la portada del presente ejemplar es idéntico al reproducido en la pág. 17 de la obra de Pérez Pastor en la entrada dedicada al impresor Castro, tal como se muestra a continuación:


La anotación caligráfica de la portada del presente ejemplar asignando fecha, lugar e impresor presenta ciertas dudas en su atribución o finalidad. No es fácil datar la fecha en que se caligrafió dicho texto. Sin base científica alguna, solo por intuición, podría pensarse en una escritura más próxima a nuestros días (¿siglo XIX?) que contemporánea de la obra o de quien fue  propietario del ejemplar, el marqués de Caracena.

Pedro de Castro, según Pérez Pastor se estableció en Medina del Campo en 1541 (proveniente de Salamanca). No hay duda por los tacos xilográficos, y especialmente por el inferior de la portada-, que el presente ejemplar salió de las prensas de Castro. Obviamente con posterioridad al mes de julio de 1538. En consecuencia si lo fue en Salamanca debió serlo entre dicha fecha y 1541. Si lo fue en Medina del Campo lo fue a partir de 1541. En ambos casos es fácil concluir que el texto caligrafiado en portada no es exacto en su totalidad (acierta en el nombre del impresor, probablemente en el año de impresión y yerra en el lugar de impresión).


Vindel, VIII, 2.406, referencia la obra y reproduce la portada del presente ejemplar (véase reproducción arriba).

Para reproducir el ejemplar, Vindel necesariamente tuvo que examinarlo. Sin duda alguna no le habría pasado inadvertido el detalle del caligrafiado del texto inferior de la portada. Pero singularmente no hace mención a tal condición al reproducir la portada en su Manual gráfico-descriptivo del bibliófilo hispano-americano (1475-1850).

Tal vez Pedro Vindel quiso mejorar y enriquecer el presente ejemplar, -ya de por sí de rara condición y magnífica proveniencia-, y... ¿no sería él quien mandó caligrafiar el texto de la portada?

Palau, 257.154, no debió ver ejemplar y toma de Vindel la información. Por ello al colacionar la obra da fecha, impresor y ciudad. Referencia dos ejemplares: Palacio Real y El Escorial.
CCFr: 1+3 ejemplares en BNF ( presentando diferencias del texto de portada entre el 1 y los otros 3 y todos ellos, a su vez, con el presente ejemplar y con el de Pérez Pastor).

No en Salvá. No en CCPBE. No en Catálogo Palacio Real.