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sábado, 3 de septiembre de 2022

Roberto el Diablo

 

Roberto el Diablo degüella a su maestro profesor (Ms. Gran Crónica de Normandía, primer cuarto del S. XV, BNF)

La leyenda normanda de Robert le Diable hunde sus raíces en la Francia medieval del siglo XII. La duquesa de Normandía tras diecisiete años de matrimonio sin descendencia invoca al diablo para concebir un hijo varón: Robert. Desde su infancia, Robert comete todo tipo de vilezas, maldades y crímenes, capitaneando una partida de asesinos y sembrando el terror por doquier. Ante tan grandes atrocidades la duquesa cuenta a su hijo el motivo de su intrínseca maldad: la participación del diablo en su concepción. Robert se arrepiente, peregrina a Roma, confiesa con el Papa e inicia vida eremita, que abandona para defender a Roma y al Emperador de los asedios y sitios de los musulmanes. Sale victorioso, casa con la hija del Emperador y vuelve a Normandía donde sucede a su padre en el ducado. Allí la princesa da a luz a Ricardo sin Miedo, uno de los doce pares de Francia.

La edición príncipe de Robert le Diable fue impresa en Lyon por Pierre Mareschal y Barnabé Chaussarden en 1496: a ella siguió en Francia otra edición incunable parisina, 1497, y tempranas ediciones en el siglo XVI (todas de máxima rareza).


Ediciones españolas de Roberto el Diablo en el siglo XVI y XVII

Robert le Diable -en su traducción más o menos respetuosa con la edición lionesa de 1496-, fue impresa en sucesivas ediciones en España y otras naciones de Europa, a lo largo del siglo XVI y XVII.

Los ejemplares de las impresiones españolas de Roberto el Diablo realizadas en dichos siglos que han sobrevivido hasta nuestros días son extremadamente escasos. De una parte de las ediciones localizadas no se conserva ni se tiene referencia de ejemplar alguno y del resto de ediciones se conoce y conserva un único ejemplar.

Examinando los repertorios y bases disponibles hemos censado quince ediciones españolas impresas en los siglos dieciséis y diecisiete de Roberto el Diablo. La primera de la que se tiene noticia -por estar recogida en el catálogo de la biblioteca de Hernando Colón-, es de Burgos, 1506. Nada se sabe del paradero del ejemplar Colón, único referenciado de dicha edición. 

En este artículo vamos a dar noticia del único ejemplar conocido de una de dichas ediciones: la impresa en Sevilla en 1604.

El censo orientativo de las ediciones españolas de Roberto el Diablo impresas en los siglos XVI y XVII y de los ejemplares que de ellas se tiene noticia se muestra a continuación (agradeciendo la contribución en su elaboración a Pelegrí Haro de Llibreria Antiquària Delstres). 


1

1509

Burgos. s.e. Edición citada en el inventario de la Biblioteca Colombina, ref. 2779, de la que no se tiene referencia de ejemplar alguno pues se desconoce el paradero del ejemplar Colón.

2

1530

Alcalá de Henares. Por Miguel de Eguía. Ej. en Biblioteca Mazarina, París, falto de portada. (Brunet IV, col. 1330, Martín Abad, I, 225).

3

1547

Burgos. Por Juan de Junta. Ej. en BNE.

4

1558

Burgos. Por Juan de Junta. Ej. en BNE (por compra a Llibreria Antiquària Delstres).

5

1582

Sevilla. Por F. Maldonado. Ej. en British Library (Brunet IV, col. 1330). 

6

1588

Zaragoza. Por Miguel Ximeno Sánchez. Reproducida portada por Vindel, VIII, 2548. No se conoce ejemplar.

7

1593

Zaragoza. En casa de Miguel Jimeno Sánchez. Ej. en BNE, que fue de Juan M. Sánchez, 756: “no conozco más ejemplar que el de mi librería”.

8

1604

Sevilla. En casa de Fernando de Lara impressor de libros en la calle de la Sierpe. La primera referencia a esta edición la realiza Brunet en su Manual, del que copian todos los repertorios bibliográficos posteriores. 

La descripción de Brunet, IV, col. 1330 -y, en consecuencia, el resto de referencias en otros repertorios-, se limita a la escueta mención: “4º” (Palau 270.859).

9

1607

Salamanca. En portada: “En casa de Antonia Ramirez. Año 1605”. En colofón: “En casa de Antonia Ramirez, viuda. Año de 1607”. Ej. en British Library, ej. que fue de Alfred Henry Huth.

10

1607

Alcalá de Henares. En casa de Juan Gracián. Edición descrita por Catalina y Martín Abad I, 86. Ej. en Biblioteca de Cataluña (col. Bomsons-Chacón).

11

1611

Barcelona. En casa de Sebastián Cormellas “al Call”. “Compuesta por Iuan de la Puente”. Ej. en Biblioteca Nacional de Austria.

12

1655

Madrid. Por María de Quiñones. Ej. en BNE.

13

1680

Madrid. Por Francisco. Sanz. Reproducida portada por Vindel, VIII, 2549. No se conoce ejemplar. Palau, 270.860.

14

1683

Barcelona. Por Antonio Lacavallería. Según WorldCat ejemplar en BNE (no recogido en CCPBE), Universidad de Cambridge y Universidad de Chicago. Palau 270862: «Menéndez Pelayo cita una edición de Barcelona, La Cavalleria, 1683».

15

1684

Valencia. Por Francisco Mestre. Edición y ejemplar citado por Salvá, 1666, desconociéndose su paradero actual. Heredia, 2439.

16

1696

Sevilla. Por Lucas Martin de Hermosilla Impressor y Mercader de Libros. Ej. en BNE que fue de José María de Álava.


Adicionalmente a las ediciones descritas, corrieron impresas en el siglo XVII y XVIII adaptaciones de Roberto el Diablo por autores españoles (una de Juan de la Puente, otra de Felipe de Campus) y comedias (El loco en la penitencia y tirano más impropio, Comedia famosa El loco en la penitencia o Roberto el Diablo).


Roberto el Diablo, Sevilla, 1604

 


La Historia de la espantosa y marauillosa vida de Roberto el Diablo. Sevilla. 1604. En casa de Fernando de Lara impressor de libros en la calle de la Sierpe. 205 x 150 mm.

 

 


 Plena piel época, planos con las armas del tercer marqués de Caracena, Luis Benavides Carrillo de Toledo (Valencia, 1608 – Madrid, 1668), conserva las cintas de cierre de seda verde.



En portada sello de tinta con el monograma de Nicolas-Claude Fabri de Peiresc (Belgentier, 1580 - Aix-en-Provence, 1637) formado por las letras mayúsculas  griegas ΝΚΦΠ correspondientes a las cuatro iniciales de su nombre.

Nicolás de Peiresc -astrónomo, botánico, humanista, erudito, «Prince des curieux», hombre que quiso «saber todo sobre todo»-, reunió en su residencia en Aix-en-Provence una biblioteca de más de cinco mil títulos.

Los volúmenes fueron encuadernados, en su mayoría, de forma uniforme en marroquín rojo o avellana portando en el centro de los planos el monograma con sus iniciales y en el lomo la fecha de edición (siendo la primera biblioteca y bibliófilo en marcar la fecha de edición en el lomo de los ejemplares). 

Las bellas encuadernaciones fueron realizadas por el afamado encuadernador Le Gascon (encuadernador que vivió en los siglos XVI-XVII del que solo se conoce su apodo y al que se debe, también, la encuadernación de la biblioteca de Jacques Auguste de Thou y de numerosos volúmenes de la biblioteca real francesa) y por el encuadernador Guillaume Corberán a quien Peiresc instaló en su residencia para trabajar de forma permanente.

A la muerte de Peiresc en 1637, su hermano Palamedes heredó y mantuvo la biblioteca, manuscritos, gabinete de astronomía, botánica y curiosidades. Tras su muerte, su hijo e hija, sobrinos de Peiresc, dispersaron parte la biblioteca, manuscritos y objetos de gabinete en los años 1646 y 1647.



Encuadernación del S. XVII en marroquín rojo, a la duseil, con el monograma de Peiresc en el centro de los planos.

Colación:

16 folios sin numerar, signatura A8.

 

 


Verso de la portada.



Como Roberto el Diablo mató a su maestro que le enseñaba, y tenía cargo de él. 



Como Roberto mató a siete ermitaños, que halló en un monte y fue al castillo Darque donde estaba su madre y de las razones que entre ellos pasaron.




Consideraciones sobre la proveniencia del ejemplar 

Nos atrevemos a conjeturar que -por las fechas de nacimiento y muerte de Peiresc (1580-1637), del marqués de Caracena (1608-1668) y de formación de sus bibliotecas-, es presumible entender que el ejemplar Roberto el Diablo llegó primero a la biblioteca de Peiresc, donde fue objeto de sellado de tinta en la portada con su monograma. Y continuado la suposición, el ejemplar no fue vestido con la encuadernación de Peiresc (pues, en tal caso, es harto difícil suponer su eliminación para ser sustituida por otra de notable menor calidad). 

En la dispersión de la biblioteca Peiresc -1646 y 1647-, el ejemplar llegaría al marqués de Caracena, en el tiempo que estaba en los Países Bajos o ya siendo Gobernador del Milanesado (1648-1656) quien lo vestiría con la encuadernación con sus armas (1).


Vicisitudes de los libros y biblioteca del marqués de Caracena

Hasta la fecha no se ha podido determinar el taller o talleres que realizaron las encuadernaciones de Caracena: ¿Madrid, Milán, Países Bajos? Lo cierto es que fuese quien fuese el encuadernador y lugar donde se realizó el trabajo el tratamiento que se aplicó en la piel para conseguir el acabado jaspeado, moucheté, contenía un componente  que la atacó y alteró, como se aprecia en todos sus ejemplares (produciendo deterioro de la piel que afecta también al dorado de las armas e hilos que las encuadran).

Es preciso considerar, como apunta Juan Antonio Yebes Andrés, Director de la Biblioteca Lázaro Galdiano, que corren obras con encuadernación Caracena que inicialmente no llevaban dicha encuadernación. Juan Antonio Yebes aporta pistas para identificar ejemplares bajo tal condición. No es peregrino suponer que a finales del siglo diecinueve -cuando los descendientes de Caracena pusieron en el mercado el grueso de la biblioteca-, se reutilizasen las encuadernaciones de Caracena de libros de escaso valor, para "magnificar" otros de cierta rareza. 

Hay un indicio orientativo adicional que acredita tales maniobras. Tras la muerte de Caracena, el 6 de enero de 1668, la biblioteca fue inventariada y tasada  por el mercader de libros de Madrid, Adrián Oyens que acabó y certificó su labor el 21 de agosto del mismo año. 

Cuatro años después, en 1672, la biblioteca formó parte de la dote de la hija de Caracena, Ana Antonia Benavides Carrillo de Toledo Ponce de León -tal como recogen las capitulaciones matrimoniales-, al casar con su tío Gaspar Téllez Girón, duque de Osuna. Hemos consultado el manuscrito de dichas capitulaciones evidenciando que  el inventario detallado de la biblioteca no contiene referencia de alguno de los libros con encuadernación de Caracena de mayor rareza que hemos visto ofrecidos en subastas y comercio (pudiendo deberse, por supuesto, a otros motivos, como el que a continuación detallamos).

Así las cosas, las encuadernaciones de los libros de la biblioteca del marqués de Caracena han tenido sus vicisitudes. No hay que llegar a final del siglo XIX para comprobar su posible alteración o singularidades. En el mismo siglo XVII una encuadernación con las armas del marqués aparece complementada y personalizada con nombre y cargo de otro propietario -anterior o posterior-, del ejemplar. Mostramos a continuación fotografía del ejemplar:





La encuadernación viste La vita del catholico et invitissimo don Filippo Secondo d’Austria re dell Spagna, &c. de César Campana, en Vicenza, 1605-1609, dos gruesos vols. 4º por Giorgio Greco (202 x 154 mm.). Los dos volúmenes contienen los seis tomos, con portada propia, que integran la obra (Palau 41131).

Como se observa en la fotografía de la encuadernación, sobre y debajo de las armas de Caracena del plano superior figura la cartela "De la Biblioteca del Almirante" y debajo "Don Iayme Ortensio Lopez" y en el plano posterior "Coronel de Infanteria" y debajo "Alemane Alta".

Encontramos un soneto del almirante Jaime Hortensio López en la obra de Miguel de Barrios, Coro de las Musas, Bruselas, 1672: «Del Almirante de Jaime Ortensio López, coronel de un regimiento de infantería de Alemania alta, por el servicio de su Magestad de su consejo de guerra, gobernador, y superintendente de los fuertes de Santa Maria, la Perla, Calo, Blocqersdyck, etc., que están sobre la ribera de Amberes": "No admires que a tu ingenio aplausos den / si no ha tenido imitación jamás...».

¿Quién fue primer propietario de este ejemplar de la obra de Campana: el marqués de Caracena o el almirante Hortensio? Con la información que nos ha proporcionado nuestro querido amigo y experto bibliógrafo Urzay -sobre un ejemplar de la BNE proveniente de la biblioteca del almirante y datos sobre su persona-, nos atrevemos a conjeturar la hipótesis que el ejemplar estuvo primero en la biblioteca del almirante considerando que: 

  • El ejemplar figura inventariado en el catálogo de la biblioteca de Caracena tal como reproducimos en la fotografía siguiente de la hoja del inventario (es decir, a la muerte de Caracena en 1668 en Madrid, el ejemplar estaba en su biblioteca cuyo conjunto se mantuvo en la familia hasta final del siglo diecinueve). En consecuencia, las cartelas identificativas del almirante Hortensio tuvieron que ser impresas antes de la incorporación del ejemplar a la biblioteca de Caracena.


  • La encuadernación del ejemplar BNE del almirante Hortensio presenta la composición siguiente (excusando la calidad de la fotografía) (2):


  • La fotografía pone de manifiesto que el almirante Hortensio encuadernaba sus libros estampando en la parte superior e inferior de los planos las cartelas identificativas y dejando libre la zona central sin decoración alguna.


En conclusión, el análisis pormenorizado de la composición de la biblioteca de Caracena, de los ejemplares que visten sus encuadernaciones y no figuran en ella y el singular devenir de otros es materia pendiente para los bibliógrafos. 

Como expresó Pedro Vindel sobre Caracena «Si el pregón de su fama militar resonó por todo el orbe civilizado, nadie le superó ni le igualó, pese a sus ininterrumpidas y graves ocupaciones como entusiasta y conocedor de buenos libros, que, con espíritu pulcro, seleccionó y atesoró en su magnífica biblioteca» (3).


(1)     JOSÉ IGNACIO BENAVIDES, Milicia y diplomacia en el reinado de Felipe IV. El marqués de Caracena, Madrid, 2012, Editorial Akron.

(2)    Ver el ms. digitalizado con la encuadernación en BNE 

(3)  PEDRO VINDEL, El Marqués de Caracena Gobernador y Capitán General de los Países Bajos y Borgoña. 1608-1668. Madrid, 1923, Sobrinos de la Sucesora de M. Minuesa de los Ríos.

sábado, 2 de abril de 2011

Rendez-vous à Aigues Mortes: del 13 al 15 de julio de 1538

Vista de la villa de Aigues Mortes, La Camargue, Francia.
(Fotografía: Office de Tourisme d'Aigues-Mortes).

Corre un artículo por la red, Jodía Pavía, del académico Arturo Pérez Reverte. En clave castiza y socarrona el genial escritor imagina la divertídisima carta que en el año de 1525 el cristianísimo rey de los franceses Francisco I escribe desde Madrid a su supuesta amante Mimí de la Biche. En Madrid estaba recluido por obra y gracia de su cuñado, el Emperador Carlos V (la hermana del Emperador, Leonor de Austria había casado en segundas nupcias con Francisco I).

Y a esa ciudad llegó Francisco I tras desembarcar en el puerto de Valencia y disfrutar de dieciocho deliciosos días -acompañado por el azahar de naranjos-, en el castillo de Benisanó próximo a la villa de Liria. Atrás quedó el malhadado 24 de enero del corriente, el campo de batalla de Pavía donde un tal don Fernando de Avalos, marqués de Pescara, con un puñado de pequeñitos, sucios, caóticos y malencarados españoles, -en palabras de Pérez Reverte-, se llevaron por delante a la flor y espejo de la caballería gala.

Francisco y Carlos pasaron una buena temporada peleando por tierras de Italia y Milanesado. En 1538 cansados de tanto estacazo y con las arcas limpias firmaron la Tregua o Paz de Niza. El 18 de junio de 1538 en la iglesia de la Santa Cruz, a las afueras de Niza, los embajadores de ambas potencias rubricaron el tratado y acordaron el próximo encuentro familiar de las dos monarquías en la hermosa y amurallada villa de mar de Aigues Mortes, en la Camargue.

La histórica cita tuvo lugar durante el domingo 13, lunes 14 y martes 15 de julio de 1538. El Emperador Carlos V se había dado a la mar en Marsella el sábado anterior. Su nave vio la tierra de Aigues Mortes al mediodía del domingo. Llegaba escoltada por 50 galeras (al encontrarse toda la flota frente a Aigues Mortes una de ellas osó embestir por la popa a la Capitana del Emperador). Iba asistido de lo más granado de la nobleza española (el duque de Alba, el conde Oropesa, el duque de Alburquerque...).

El domingo, sobre las cinco de la tarde, recibió Carlos V en su galera a Francisco I quien abrazando tres veces al Emperador dijo: "hermano, aquí estoy haced de mi lo q quisieades".

El lunes 14 los españoles bajaron a tierra y fueron recibidos y agasajados con  lujo, elegancia y cortesía. Hubo bailes, presentes, fiestas. La reina Leonor de Austria feliz de ver unidos a su hermano y marido "torno a tomar al Rey cô las manos y a su Mage. y los hizo abraçar dos vezes. y estàdo ellos abraçados abraçaua ella a los dos y metia su cara entre las suyas".

En la tarde del martes 15 "de casi ya puesto el sol: su Mage. se despidio de la Reyna & se vino a su galera. Acompañaronle hasta ella el Rey y el delfin y el Duque de Orliens y el Cardenal de Lorena: y dexàdolo dentro se boluieron hazia la tierra en galeras muy hermosas. Hanse conzertado Pazes entre ellos muy buenas: las condiciones de las quales yo no las se". Así de sincero escribe el anónimo autor de la crónica de la que a continuación daremos noticia. De los tratados poco llegó a saber, pero como buen cronista social no perdió detalle  de los asistentes, sus vestidos, tapices, mobiliario, bailes y todas aquellas cosas que hicieron amable y feliz la estancia a quienes en su diferente condición asistieron al histórico momento. Las gentes que venían de un lado y otro a ver a sus magestades fueron agasajadas "con pan y uino y carne todavia para yentes y viniêtes".

Las crónicas de la época debieron ser harto prolijas en la narración del felicísimo encuentro, que asentaba la paz entre las dos poderosas naciones. Se dieron a la estampa numerosas ediciones con detallada cuenta de los fastos, cumplimientos y grandezas de la reunión. La efímera condición de impreso volante ha hecho rarísimas, -andando el tiempo-, estas impresiones que correrían por todas las cortes de Europa. La trascendencia política del evento y del encuentro lo justificaban sin duda alguna.

Por nuestra parte damos noticia de un raro impreso castellano que ofrece la relación detallada de las tres históricas jornadas  en la villa de Aigues Mortes.


Relaciô muy uerdadera: sobre las Pazes: y concordia que entre su Magestad: y el Christianissimo Rey & Frâcia passaron: y las fiestas y recibimiento q^se hizo a su Magest. En la villa de Aguas muertas a treze de Julio. Año M.D.xxxviii, S.f., s.l., s.e., 8º, 199 x 140 mm.


Encuadernación:
Plena piel siglo XVII, planos enmarcados con armas de D. Luis de Benavides y Carrillo de Toledo, marqués de Caracena (Valencia 1608, Madrid 1668).

Colación:
4 folios, sign. a4. Tipografía gótica a línea tirada.

Portada orlada compuesta con cuatro tacos xilográficos. En el interior de la orla y bajo el título, caligrafiado en caracteres góticos: "[calderón] Fue impressa en Medina del Campo por Pedro de Castro. año 1538".

Por su interés, rareza y curiosidad reproducimos a continuación la totalidad del texto que compone este impreso:




Referencias:
Pérez Pastor, La imprenta en Medina del Campo, ref. 341. Colaciona el único ejemplar que pudo examinar (ejemplar B. de El Escorial), sin fecha, ni lugar, ni impresor.

El ejemplar Pérez Pastor presenta las siguientes diferencias respecto al presente: el texto de la portada difiere en alguna palabra y en el número de líneas y difiere en el principio del texto. El ejemplar Pérez Pastor lleva tres cuartetos al final del texto. Véase a continuación reproducida la referencia de Pérez Pastor.


De acuerdo con Pérez Pastor podemos concluir que el presente impreso salió de las prensas de Pedro de Castro pues el taco xilográfico inferior de la portada del presente ejemplar es idéntico al reproducido en la pág. 17 de la obra de Pérez Pastor en la entrada dedicada al impresor Castro, tal como se muestra a continuación:


La anotación caligráfica de la portada del presente ejemplar asignando fecha, lugar e impresor presenta ciertas dudas en su atribución o finalidad. No es fácil datar la fecha en que se caligrafió dicho texto. Sin base científica alguna, solo por intuición, podría pensarse en una escritura más próxima a nuestros días (¿siglo XIX?) que contemporánea de la obra o de quien fue  propietario del ejemplar, el marqués de Caracena.

Pedro de Castro, según Pérez Pastor se estableció en Medina del Campo en 1541 (proveniente de Salamanca). No hay duda por los tacos xilográficos, y especialmente por el inferior de la portada-, que el presente ejemplar salió de las prensas de Castro. Obviamente con posterioridad al mes de julio de 1538. En consecuencia si lo fue en Salamanca debió serlo entre dicha fecha y 1541. Si lo fue en Medina del Campo lo fue a partir de 1541. En ambos casos es fácil concluir que el texto caligrafiado en portada no es exacto en su totalidad (acierta en el nombre del impresor, probablemente en el año de impresión y yerra en el lugar de impresión).


Vindel, VIII, 2.406, referencia la obra y reproduce la portada del presente ejemplar (véase reproducción arriba).

Para reproducir el ejemplar, Vindel necesariamente tuvo que examinarlo. Sin duda alguna no le habría pasado inadvertido el detalle del caligrafiado del texto inferior de la portada. Pero singularmente no hace mención a tal condición al reproducir la portada en su Manual gráfico-descriptivo del bibliófilo hispano-americano (1475-1850).

Tal vez Pedro Vindel quiso mejorar y enriquecer el presente ejemplar, -ya de por sí de rara condición y magnífica proveniencia-, y... ¿no sería él quien mandó caligrafiar el texto de la portada?

Palau, 257.154, no debió ver ejemplar y toma de Vindel la información. Por ello al colacionar la obra da fecha, impresor y ciudad. Referencia dos ejemplares: Palacio Real y El Escorial.
CCFr: 1+3 ejemplares en BNF ( presentando diferencias del texto de portada entre el 1 y los otros 3 y todos ellos, a su vez, con el presente ejemplar y con el de Pérez Pastor).

No en Salvá. No en CCPBE. No en Catálogo Palacio Real.