martes, 24 de marzo de 2009

Un raro tratado de aguas potables y milagrosas.

Superado el efecto jet lag dejaremos el ejercicio y finura del idioma inglés al millonario yanqui Julius K. Brayne. Tal vez recuerde el pío lector como este personaje de El candor del padre Brown (El jardín secreto) tenía la afición del mecenazgo, gastando sumas ingentes en “esperar el advenimiento del Shakespeare americano”. Con malicioso humor G. K. Chesterton apostilla: “afición que requería aún más paciencia que la pesca”. Pacientes esperamos.., pues Chesterton elimina de un plumazo la posibilidad de que Walt Withman pueda ser el merecedor de tamaña gloria.

Nosotros haremos breve comentario sobre el Libro de las aguas potables, y milagros de la fuente de nuestra Señora del Avellà, que nace en el termino del lugar de Cati, Reyno de Valencia. Esta singular y rara obra fue escrita por un padre dominico valenciano, -Fray Blas Verdú-, natural de la villa de Catí, en el Alto Maestrazgo, provincia de Castellón y fallecido en Tortosa en 1620.

El ejemplar que nos sirve de base para la colación y referencia de la obra proviene de la biblioteca de Salvá.
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Blas Verdú. Libro de las agvas potables, y milagros de la fuente de nuestra Señora del Auellà, que nace en el termino del lugar de Cati, Reyno de Valencia. Compvesto por el presentado Fray Blas Verdu, de la Orden de Predicadores, y natural del mesmo lugar. Van con esto una descripcion del desierto, el triumpho del amor y obediencia, y el lucido interualo del loco amante, todo compuesto por el mesmo Autor. Dirigido al Ilustrissimo y Reuerêdissiomo señor Don Pedro Manrique, Obispo de Tortosa, y del Consejo de su Magestad. Barcelona, 1607, Sebastián de Cormellas, 8º, 145 x 96 mm.

Encuadernación del siglo XIX, tafilete avellana, lomo con nervios, dorados, supralibris de Salvá en ambos planos, cortes pintados.
Colación:
8 hojas preliminares, 203 fols. nums., 8 hojas de tablas y errata (al fin colofón).
Anotación manuscrita en portada: Opus rarissimo. Ex libris Dº Augustini Salesii dono Dn. Francisci Celma, Catti Rectoris.
El libro lleva también anotaciones marginales manuscritas de quien fue uno de sus poseedores, Agustín de Sales, -(Valjunquera, Aragón, 1707-Valencia, 1774)-, Presbítero, Doctor en Teología por la Universidad de Valencia y Cronista de la Ciudad y Reino de Valencia. Sales anota en la portada que el ejemplar le fue regalado por don Francisco Celma, párroco de Catí.
Las 8 hojas preliminares comprenden portada, aprobaciones, -entre ellas la del padre e historiador Fray Francisco Diago (Viver, c. 1562-Valencia, 1615), calificador del Santo Tribunal de la Inquisición de Barcelona, dada en Barcelona en el Convento de Santa Catalina el 19 de julio de 1607-, dedicatoria del autor al señor don Pedro Manrique, Obispo de Tortosa y Proemio del autor.

El libro abraza, en complicada composición de capítulos, cuatro tratados diferentes: el primero es un ensayo general sobre las aguas potables, el segundo sobre las propiedades del agua de la fuente de nuestra Señora del Avellá en Catí (que, a su vez, incorpora tres tratados: sobre el desierto, sobre el triunfo del amor y la obediencia y sobre el lúcido intervalo del loco amante), el tercero sobre los milagros de dicha fuente y el cuarto contiene la descripción de la ciudad de Tortosa.

Para mejor comprensión de la estructura de la obra detallamos a continuación su composición con los títulos de los capítulos de cada parte:
Libro primero de las aguas potables. Que contiene cinco capítulos sobre las propriedades y virtudes del agua.
Capítulo I: De la nobleza del elemêto del agua en cotejo de los otros elementos. El autor con un amplio conocimiento del pensamiento clásico y patrístico siembra el texto con citas de Aristóteles, Platón, Marco Varron, Galeno, San Isidoro, Santo Tomás, etc. para sustentar la propiedad noble del agua.

Capítulo II: de la variedad de aguas Potables, y de las propriedades que ha de tener la buena agua. Hace el padre Verdú buen cumplido de su Obispo: El Reuerendissimo Obispo de Tortosa Don Iuan de Cardona, justissimo censor de las calidades de las buenas aguas, con solo el Tacto conocía su bondad o su malicia.

Capítulo III: en el qual haze cotejo de las aguas explicando qual sea mejor. Trata de las diferentes aguas: de río, pluviales, de cuevas, deshielos: Las aguas, en que se derriten, y resueluen la nieue, y yelo, son malas, por ser muy gruessas, y villanas.

Capítulo IV: del origen de las fuentes. Concluye el capítulo con Disgression en la qual breuemente trata, y auerigua, si tierra y agua tienen un mesmo centro.

Capítulo V: de la bondad del agua de fuente: en el qual prueua ser esta la mejor.
    Libro segvndo de las propriedades de la fuête del Auellà, que nace en el termino del lugar de Cati, Reyno de Valencia.
Capítulo I: que contiene una breue descripción del lugar de Cati y de su termino. Ofrece Verdú la descripción de su villa, los linajes, monumentos: Los amores de la patria me obligâ a que diga algo de ella, de su termino y linderos.

Capítulo II: de la fuente de nuestra Señora del Auellâ. Remonta las propiedades curativas de la fuente a la época de la reconquista: Algunos viejos del lugar tienê por tradicion de sus mayores, que esta fuente era muy celebre entre los Moros, quando nos tenian tyranizada España, por las maravillosas propriedades que tiene. Y se debe estimar el testimonio destos Paganos, por ser en aguas: y tâbien, porq^ como aborrecê medicinas compuestas, saben mucho de las simples y naturales. Verdad es, que parece seguirse desto ser el agua del Auellà medicata.
Capítulo III: de la singular propriedad de la fuente del Avellâ en curar enfermedades de sangre. Tras concluir este capítulo, los siguientes versan sobre ascética, mística y alejamiento del mundo.

Capítulo IV: de las propriedades del desierto: y porque las casa de deuocion ordinariamente estan en desierto.


    Capítulo V: de la libertad solitaria, y de un marauilloso triumpho de la obediencia religiosa. Describe a los eremitas: Los solitarios son los religiosos: y los desiertos esos monasterios, casas y Conuentos: han querido algunos, particularmente los modernos hereges, desacreditar estas sociedades, llamado cautiuerio y esclauonia a la libertad de Angeles.
Capítulo VI: de las prisiones del amor terreno: del lucido interualo del loco amante, diuidido en seys partes. Tras los capítulos IV y V anteriores dedicados a la ascética y mística, el padre Verdú desarrolla en este capítulo sexto el tratado sobre los pecados del mundo: Despues de los triûphos y vitorias del solitario, y religioso amor, bien será explicar las miserias, y cautiuerio del amor terreno, principalmente del amor sensual, cuya seruidumbre es mas dura, que Euristheo, y que el Toro de Phalaride, y que el Gorgon de Medusa, y que el Aguila de Prometeo. Tras la parte sexta continúa con Meditación de la muerte.

Capítulo VII: del desierto, casa, y fuente de nuestra señora de Misericordia y Avellà. Ofrece emotiva pintura de su villa natal y del Reino de Valencia: No se que se tiene la patria, que con ser la mia toda montes, peñas, y piedras, para mi no ay campos Eliseos que la puedan hazer cotejo… Dizen que la patria es buena para nacer, y morir, pero no para viuir: yo digo que para todo es buena, sino que para sabella estimar es bien ser algún tiempo peregrino… Naciones ay, q con desafuero se apassionan por la patria, tratando mal contra razón a los estraños, y estas naciones son barbaras. Otras la aborrecen tanto, que siempre persiguen a sus naturales, y esto es, aun mayor necedad. Otras con prudencia, y piedad reciben bien los estraños, no aborreciendo los naturales, y como los huéspedes han de ser tratados con mas cortesía, que los de casa, también se apasionan por los estraños. Esta es la côdicion de los Valencianos: riñen un estraño cô vn natural, y el Valenciano, si esta muy oprimido el estrangero, ponese en su defensa mostrado en esto la tà celebrada nobleza Valêciana.

Libro tercero de los milagros de la fuente de nuestra señora de Misericordia, y Auellà.

Capítulo I: de los milagros que ha hecho en curar lamparones, y otras enfermedades.

Capítulo II: de los milagros que haze la fuente de nuestra señora del Auella en curar mal de ojos, y sangre.


Capítulo III: de los milagros que haze la fuente de nuestra señora del Auellâ en curar quebrados.

Véaese la anotación manuscrita marginal al recto del folio 178 del padre Agustín Sales, en relación con el milagro sucedido al notario de Catí, Gabriel Sales: Curador de Josep Sales, mi abuelo, en 1658.

Capítulo IV (último): de un milagro de nuestra señora del Auellâ, y de las Santas Candida, y Cordula, cuyas cabeças están en la Seo de Tortosa.

    Descripcion de la ciudad de Tortosa. El autor, valenciano de nación y catalán de adopción, se extiende en elogios hacia la ciudad de Tortosa y sus habitantes:
."Es la mas populosa de Cataluña después de Girona. Côsiderada la vecindad no tiene mas gente Barcelona. Su Obispado es el mas rico…

...El lenguaje es el mejor de Cataluña, y Valencia, pues dexada la sobrada ternura del lenguaje Valenciano, y aspereza de Catalâ cerrado, se queda con vn buen medio y temperamento…

...La abundancia de pescado sabida es en todo el mundo: de aquí salè las sabogas, las lampreas para toda España: de aquí los sollos, y otros infinitos pescados: y con ser ansi, que donde se coge mucho de vn mantenimiento enfada, no se enfadan los desta ciudad del pescado, antes siempre, que la barca viene acuden como Aragonezes…

...El Ebro por la profundidad de las aguas, disimula tanto la aceleración del fin de su natural movimiento, que apenas se conoce donde camina… Parece que se le reuistio al Rio en entrar en Cataluña el ser dissimulado, y mas amigo de obras, que de ruydo, como lo son los Catalanes".
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Salvá, 2030: "El triumpho del amor y obediencia y El Lucido intervalo etc. no son novelas sino casos morales y prodigiosos; ademas el libro tercero de la obra trata sobre los milagros de la fuente de nuestra Señora... En mi ejemplar se halla una nota de mano del anticuario D. Agustin Sales, calificando ésta de Opus rarissimum, y lo es en efecto, cuando se conoce no la vieron Nic. Antonio ni Jimeno. El primero cita una edición de 1617, y sin duda quiso significar la que yo tengo; el segundo habla de una de 1603, 8º, la cual no existe, y al mencionar la de 1607, dice ser en 4º".
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Palau, 359.924.
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CCPBE: referencia un único ejemplar (que fue del bibliófilo valenciano don Nicolau Primitiu y hoy en la Biblioteca Valenciana de San Miguel de los Reyes).
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Biblioteca de la Universidad Literaria de Valencia: 1 ejemplar (no referenciado en CCPBE).
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British Library: 1 ejemplar.
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Catalogue collectif de France (CCFr): 2 ejemplares (Biblioteca Nacional de Francia y Bibliothèque Municipale Montpellier).

Para concluir los comentarios a esta singular obra acudimos al texto de Vicente Ximeno, Escritores del reyno de Valencia para tomar noticia de la vida y obra de fray Blas de Verdú.
Vicente Ximeno. Escritores del reyno de Valencia, chronologicamente ordenados desde el año M.CC.XXXVIII. de la Christiana Conquista de la misma Ciudad, hasta el M.DCC.XLVII, Valencia, 1747, 2 vols. fol. José Estevan Dolz.

"Fray Blas Verdù de Sans, natural de la villa de Catì en el Obispado de Tortosa, Reyno de Valencia. Tomò el Abito de la Orden de Predicadores en el Real Convento de Santo Domingo de esta Ciudad el dia 3 de Abril del año 1585. Fue discípulo del V Obispo de Albarracin D. Fr. Geronimo Baptista de La Nuza… Leyo Artes en nuestra Universidad a lo ultimo del siglo XVI y theologia en la iglesia Cathedral, y en el Colegio de Tortosa de su misma orden, en el qual tuvo el empleo de Retor, como asimismo en la Universidad de Tarragona. El estudio de las Sanctas Escrituras era su empleo mas continuo, y delicioso". (T. I, pág. 289, II).

Entre las obras que escribió Blas Verdú cabe mencionar La milagrosa navegación de San Raimundo de Peñafort, 1605, Barcelona, Sebastián de Cormellas, 4º; Engaños y desengaños del tiempo, con un Discurso de la explusion de los Moriscos de España, y unos Avisos de discreción para acertadamente tratar negocios, 1612, Barcelona, Sebastián de Cormellas, 8º, y De las lágrimas y conversión de la Magdalena, 1612, Barcelona, Sebastián de Mathevad, 8º.

El amor del padre Verdú por su Catí natal hace ponderar, tal vez, en exceso las bondades de su agua. Así parece insinuarlo el padre Vicente Marés en su obra La Fénix Troyana, ya citada en otro artículo de estas páginas (El maderero: una profesión valenciana ya desaparecida). San Juan de Ribera, Capitán General de Valencia y Patriarca de Antioquía, mandó a un grupo de médicos estudiar la calidad de las fuentes valencianas. Así nos lo narra Marés:

"Muchas fueron de las de Chelva consultadas, para aquel apasionado príncipe, Patriarca de Antioquia, y Arçobispo de Valencia, en el escrutinio, que de mandato suyo, hizieron los Medicos Valencianos, de las Fuentes mejores de todo el reyno, que motivo al Padre Maestro Verdù Dominico, dar a la estampa su curioso, y celebrado libro de las Aguas Potables, aunque favoreciendo a su patria, y por merecerlo diò el titulo de mejor, a la Fuente de nuestra Señora del Abellà, tan frequentada; pero no fue eligida de nuestro Principe, agua fuera de nuestra tierra, sino la de nuestro Turia, ò Guadalaviar, tomada en el termino de nuestra Villa, antes que los rios que le sobrevienen, adulteren sus aguas, y de ella beviò, mientras vivió, teniendo un confidente en Domeño, con segunda llave de sus cantaros". (p. 194).

Vicente Marés. La Fenix Troyana. Epitome de varias, y selectas historias, assi Divinas, como Humanas: Breve resumen de la poblacion del universo. Noticia, y descripcion de toda la tierra. Succinta fundacion de los lugares mas famosos de España, con la succession de quantos Principes la han dominado; y deleytoso Iardin de Valencianos. Valencia, 1681, folio, Mateo Penen.

Marés hace inventaro de las fuentes del término de Chelva y las reputa de calidad máxima. Esta es la relación: Cueva de Santa Villanueva, del Azoque, La Tarafa, del Pontuf, Brugente, Arrabal, Benajuay, la de Ollería, Fontanillas, Virgen del Remedio, Altos de Acud, Villar de Tejas, Mas del Olmo, Mas de las Doncellas, Tejeria, Rebuzaldas, Ermitaño y Garcesa.

Hoy la villa de Catí tiene su principal fuente de riqueza en el turismo y la agricultura. El agua de la fuente de L'Avellá se envasa y distribuye por sus propiedades medicinales.

Buen motivo para visitar este término del Maestrazgo y recordar el amor del padre Fray Blas Verdú por su lugar natal.

domingo, 22 de marzo de 2009

JET LAG.


My dear friend Lamberto Palmart did a sensitive reflection & painting about what the Fallas represents for the valencianos. This year I did not enjoy the traditional and beloved Fallas valencianas because in those days we did a family trip to USA. We visited my daughter who studies in N.C. State (Raleigh, North Carolina). And we also spent some nice days in N.Y. city.

Once back to Valencia I just wanna give my regards to my friends and specially to Lamberto Palmart, Galderich, Marco Fabricio Ramírez, Katerina, Francesco & Claudia, Rui Lopes. I really appreciate your comments. Also to Cristina and Daniel (thanks to take care about her, you are really a great guy!!). While getting better from the jet lag, I will think about the next article for my dear readers.
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N.C. State's library. Student reading Diego Mallen's website.

viernes, 13 de marzo de 2009

Último adiós de un bibliófilo.

Österreichische Nationalbibliotek, Viena: uno de los atlantes encargados de la custodia de la biblioteca.
Los catálogos de bibliotecas particulares tienen enorme interés por numerosos motivos. Casi siempre es el único testimonio que queda de la biblioteca tras su dispersión, que suele ser lo habitual una vez desaparece la figura del bibliófilo que con paciencia, amor y una cierta dosis de locura la formó.

Como escribe Francisco Mendoza, los bibliófilos se consideran inmortales y prestan poca atención al devenir de su biblioteca. Pero cierto es que hasta el momento también a los amantes de los libros les llega el día de abandonar este valle de lágrimas y encaminar sus pasos hacia el contiguo de Josafat. Si han dejado impreso el catálogo de su librería los que están por venir dispondrán de información sobre su personalidad, gustos, preferencias, criterios y noticias mil sobre el raro impreso, proveniencia del ejemplar, etc.

Hay catálogos de bibliotecas bien conocidos y de consulta obligatoria: Salvá y Heredia son ejemplo. Otros repertorios no gozan de tanta difusión, pero no por ello dejan de ser útiles e interesantes. En un artículo anterior comentábamos el de la biblioteca del mallorquín Antonio de Villalonga y Ferrer. Hablaremos, en otro momento, sobre un raro catálogo: el del bibliotecario de Bruselas, don Carlos de Laserna y Santander, impreso en Bruselas, 1792, 4 vols., 8º. Hoy traemos a esta ventana mención al del bibliófilo Amadeo Delaunet y Esnaola.

Don Amadeo Delaunet y Esnaola (San Sebastián, 25-9-1885, - íd. 21-7-1958) formó una biblioteca de genealogía y heráldica. Durante medio siglo fue persiguiendo y reuniendo los libros de su interés con el afán y la emoción que a todo bibliófilo embarga. En 1957, atacado de grave enfermedad, emprendió la elaboración del catálogo, que logró terminar casi a las puertas de sus últimos días. Su sobrino Carlos Delaunet, compañero en afanes bibliográficos, lo editó en San Sebastián, 1960, 4º: Catálogo de una biblioteca de genealogía y heráldica. El catálogo abraza 1.801 títulos (entre ellos, seis obras del abuelo de quien esto escribe). Se tiraron doscientos ejemplares, impresos en papel velin.

Las líneas de introducción al Catálogo, –escritas por Carlos Delaunet-, son especialmente emotivas al describirnos el último adiós del bibliófilo al despedirse de sus libros queridos:

“Dios quiso darle aliento suficiente para concluir ese trabajo de gran significación cultural e ideológica. Y terminó el mismo justamente en el comienzo de una cruel y prolongada agonía que soportó santamente, hasta que el Señor infinitamente misericordioso le llevó a Sí, otorgándole su bienaventuranza.

Pero antes de morir expresó ardientes deseos de hacer acto de presencia en su Biblioteca. Sentado en una butaca, contempló largo rato en silencio a los compañeros que habían alegrado su vida. Cuando terminó esta visita, antes de volver al lecho de muerte, se detuvo un instante en la puerta, tendió su mirada dolorida y triste y, con emoción sensible, se despidió de sus libros.

Yo, que recibí el encargo de preparar la impresión del presente Catálogo, no he querido cerrarla sin dejar este breve recuerdo de mi querido tío (q.e.p.d.), ilustre por muchos conceptos, cariñoso, bueno y cumplido caballero, cuya muerte ha dejado profunda huella en nuestra memoria”.
Lector benévolo, deseo que medien muchos años y lustros antes del momento de la despedida final de tus libros. Hoy, -al emprender viaje familiar-, lo hago de los míos, quiera Dios que por solo unos días.

lunes, 2 de marzo de 2009

Feria del Libro Antiguo en Valencia.

Dos acontecimientos anuncian cada año en Valencia la llegada de la primavera: la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión instalada en la Gran Vía del Marqués del Turia y la primera mascletá, el día 1 de marzo, con la que se inicia la fiesta de las Fallas.

Acudimos, pues, a visitar a los libreros con la esperanza de dar con alguna pieza interesante. Este año se ha introducido una notable mejora en la Feria: los casetones son más amplios y permiten moverse por su interior con mayor comodidad. Lo primero que llamará la atención al curioso paseante es el singular motivo que los libreros de Valencia han adoptado para el cartel que anuncia el evento: un dibujo a color de un paño de biblioteca sobre el que apoya una escalera. Los trazos del dibujo, -libros, estantes y escalera-, son gruesos y toscos y uno no puede dejar de imaginar la biblioteca de los siete enanitos o de la cabaña de cualquier hobbit perdido vé tu a saber en que extraño reino... La influencia de la culturilla harrypotteriana es extensa.

Acompañado del cofrade y amigo Lamberto Palmart vamos saludando a bibliófilos y libreros (los de Valencia muy bien representados, varios de Madrid y la Librería Luces de Bohemia de Zaragoza). Todos acuden puntualmente cada año a esta cita valenciana. También saludamos a dos libreros fieles del evento: uno viene de Madrid y otro de Gerona a dar una vuelta por la Feria. Las conversaciones giran sobre lo habitual: los bibliófilos nos quejamos del precio de los libros, los libreros de la dificultad de encontrarlos, todos de la crisis actual. Tercia uno diciendo que mucha crisis pero la semana pasada alguien pagó en subasta veintiséis millones de euros por la silla favorita de Yves Saint Laurent (el mayor precio jamás pagado por un mueble del siglo veinte). Los que estamos afectados por el tristemente célebre asunto Cuenca nos preguntamos sobre las novedades en el juicio y los recursos presentados en la demanda civil: “¿Cuando se resolverá, hay noticias nuevas?”, ¡cinco años llevamos ya con este asunto!
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Lamberto Palmart y Diego Mallén (Valencia, 1 de marzo de 2009).

Hoy domingo la Feria está muy transitada, a pesar del día gris y frío. Una figura desgarbada que corre veloz entre las casetas nos trae el recuerdo del bibliómano valenciano Avelino Diz, personaje estrambótico de Pío Baroja en su novela Aventuras, inventos y mistificaciones de Silvestre Paradox. Avelino solo coleccionaba libros en dieciseisavo, y los reunía por miles. Al comienzo de su pasión los leía y clasificaba. A medida que la enfermedad iba apoderándose de su alma, compraba y amontonaba sin más: “¿Qué ocupación puede tener un hombre que no sea la de comprar libros?” se preguntaba. Un día perdió la llave de su biblioteca. En vez de mandar llamar al cerrajero pensó: “¿Para qué? Hay una cosa más sencilla”. Y desde aquél momento lanzaba las nuevas adquisiciones por encima de la puerta, a través de un montante. En la biblioteca quedaban, -a la espera de ejecutar “un plan”-, cuya acción jamás llegaba. “Una vez quiso entrar en la biblioteca; descerrajó la puerta, pero se había formado detrás de ella un montón de tomos tan grande, que era imposible entrar”.

Puesto de la librería El Asilo del Libro.

En fin, nos reconfortamos al pensar que los síntomas de nuestra enfermedad bibliómana distan, todavía, de los del bueno de Avelino Diz. En El Asilo del Libro vemos una rara impresión burgalesa, Relación de Botero, de comienzo del diecisiete, en Rafael Solaz un precioso incunable salido de las prensas de Koberger con bella capitular miniada en oro, en Luces de Bohemia un raro impreso gótico en Alcalá del siglo dieciséis, Libro de los siete sabios de Roma en el qual se côtienê muchos y maravilosos exêplos y excellentes auisos, otro librero nos muestra un ejemplar de la edición de Ibarra de Re Militari de Vegecio… Disfrutamos revolviendo entre estantes y tabancos.

La librería de Rafael Solaz ameniza con la voz y música en directo de un cantautor la siempre agradable tarea de la búsqueda del libro deseado.

Y viendo y hablando de libros recordamos a Azorín en su obra Un pueblecito Riofrío de Ávila:

“Pero, ¿qué vas a hacer si no lees? ¿Qué vamos a hacer, tú, yo y tantos otros sino leemos a filósofos, poetas, literatos, autores de todo género y catadura? Leer: ese es nuestro sino” (pág. 159).

Azorín, Un pueblecito: Riofrío de Avila, Primera edición, Madrid, 1916, Publicaciones de la Residencia de Estudiantes.

Comienza Azorín la obra, que dedica a Antonio Machado, con la siguiente reflexión: "En el otoño se celebra en Madrid la feria de los libros... ¿Qué sabemos las manos que han vuelto las páginas de este pobre libro? Nosotros mismos, en la soledad del campo, sin nuestros libros dilectos, hambrientos de lectura, ¿no encontraríamos también placer en la lectura de este volumen anodino? En parte, en gran parte, el libro es nuestro propio pensamiento".

En Un pueblecito.., Azorín rescata del olvido, la figura de un simpático cura ilustrado, don Jacinto Bejarano y Galavís, autor de una obra rara impresa en dos tomitos en 1791: Sentimientos patrióticos... Fue en una Feria de Valencia donde la fortuna puso en nuestras manos un estupendo ejemplar de esta obra, a cuyo autor Azorín bautiza como "el Montaigne de Riofrío de Avila".


Jacinto Bejarano y Galavís, Sentimientos patrióticos ó conversaciones christianas que un cura de aldea verdadero amigo del pais, inspira a sus feligreses, Madrid, 1791, Imprenta Real, 2 vols. 8º.
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El buen curita don Jacinto, abandonó la Corte de Madrid, su prometedora carrera y sus estudios eruditos cumpliendo con el voto de obediencia debido. Establecido como párroco en un pequeño pueblo escribió Sentimientos patrióticos... recordando la vida intelectualmente intesa de Madrid y Salamanca. Escribe Azorín: "¡Ah, qué gratos y atormentadores recuerdos, atormentadores y gratos a la vez, los de las tertulias de Madrid y Salamanca y los del curioso e instructivo huronear en librerías y bibliotecas!". Bejarano asume con sabia y dulce resignación su destino y nos deja una obrita profunda y deliciosa. Y recordándolo abandonamos por hoy las instalaciones de la Feria del Libro y nos encaminos hacia la plaza del Ayuntamiento a presenciar, escuchar y oler la primera mascletá de las fiestas josefinas.
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Valencia, 1 de marzo de 2009, dos de la tarde. Primera mascletá de Fallas, vista desde la calle de Correos.