domingo, 18 de julio de 2010

Catálogo de la Librería de Sancha.

“No hay mayor placer que la lectura de un catálogo de librero” escribió Anatole France.

Como bibliófilo, France, reunió un gran conjunto de obras raras y exquisitas, que podemos observar en una pintura de su biblioteca recogida recientemente en el blog Le Bibliomane Moderne. Azorín, que durante su estancia en París como corresponsal de la Gran Guerra, trató con su admirado France nos describe su gabinete: “sosegado ámbito, -en el maravilloso Versalles-, repleto de libros preciosos, de estatuitas góticas, de miniaturas medievales...” (Azorín, Con bandera de Francia, Madrid, s.f. [1950], Biblioteca Nueva, pág. 40).

Por supuesto hacemos nuestra la manifestación de France y reconocemos con los amigos bibliófilos la intensa emoción que nos conmueve cuando al llegar a nuestro hogar observamos, entre la correspondencia del día, el catálogo de librero.

Los catálogos de impresores y libreros corren parejos con la historia de la imprenta. Acabamos de ver ofrecido por la librería Bonnefoi en su reciente Petit catalogue de nouvetés pour l’été un hermoso ejemplar del Catalogus librorum qui in bibliopolio Danielis Elsevirii venales extant, Amsterdam, officinâ Elzeviriana, 1674, 12º.

Antonio Rodríguez Moñino publicó en 1966 un detallado trabajo sobre la historia de los catálogos de librería españoles desde el siglo XVII hasta mediados del XIX.


Antonio Rodríguez Moñino, Historia de los Catálogos de Librería Españoles (1661 - 1840) Estudio Bibliográfico, Valencia-Madrid, 1966, 4º, Artes Gráficas Soler (edición numerada de 350 ejemplares).

El estudio de Moñino reúne 196 referencias de catálogos de librería españoles publicados entre 1661 y 1840. Obra básica para el bibliófilo que se proponga la difícil tarea (caza mayor) de reunir una colección de tal naturaleza.

La fortuna bibliófila, que de vez en cuando acompaña, nos permite dar noticia de uno de los catálogos recogidos en la obra de Moñino: el de la imprenta y librería de Indalecio de Sancha, nieto de Antonio de Sancha, tercera generación al frente del gran establecimiento impresor.

Moñino colaciona cinco catálogos publicados en vida de Antonio de Sancha (refs. 87 a 91) entre los años 1778 y 1790. Tras la muerte de Antonio de Sancha, en 1790, tomó la dirección del establecimiento su hijo Gabriel. Gabriel de Sancha publicó dos catálogos (refs. 92 y 93) antes de que su hijo Indalecio le sucediera. Gabriel de Sancha murió en 1820.

Indalecio de Sancha publicó dos catálogos (ref. 94 y 95), el primero en 1802 y el segundo en 1827. De un precioso ejemplar del catálogo de 1802 traemos noticia:


Indalecio de Sancha, Catálogo de los libros que se hallan en la librería de Sancha, calle del Lobo, Madrid, 1806, 12º, 150 x 100 mm., [Imprenta de Sancha].

Encuadernación:

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Marroquín rojo de época, lomo liso con motivos dorados, planos enmarcados por triple hilo y greca dorada, cantos y contracantos dorados, al centro de los planos armas reales de Carlos IV, guardas de seda verde (véase detalle de las guardas de seda en fotografía siguiente).


Colación:

Portada, 182 págs. Nótese que aunque en 1806 estaba ya regentado el establecimiento por Indalecio, el anagrama de la portada del Catálogo representa las iniciales GS de su padre, Gabriel de Sancha.

Al verso de la portada índice del Catálogo:


El Catálogo ofrece tres mil quinientos títulos, aproximadamente, tanto publicados por la imprenta de Sancha como en venta en la librería: impresos en latín, griego, castellano, francés, etc. También incluye una sección con 222 comedias españolas de las que 16 son atribuidas a Lope de Vega. Las obras incluidas en el Catálogo impresas por Sancha se distinguen al estar en mayúscula el nombre completo del autor.





Muchas son las referencias de obras emblemáticas, -del siglo XVI al XVIII-, que abraza el Catálogo. Entre las obras no impresas por Sancha citamos: Biblia Políglota de Montano impresa por Plantino, 8 vols. fol. 1559, la Brevísima destrucción de las Indias de Fr. Bartolomé de las Casas, Sevilla, 1552, Arcadia de Lope, Madrid, 1611, Crónica de Juan II, Logroño, 1517, Brocar, etc.

Vemos la edición de Sancha del Quijote preparada por Juan Antonio Pellicer en 5 volúmenes, 8º marquilla, 1797. Indica el Catálogo: “Hay también algunos ejemplares en vitela”. Salvá amplía la información sobre tan selecta edición: “En Londres tuvimos uno de los seis que se imprimieron sobre hermosa vitela, dividido en 7 volúmenes, que todos tienen su frontis” (Salvá, 1.568).

Y aporta Palau más detalles sobre la historia de los seis extraordinarios ejemplares en vitela: "De los de pergamino, uno existe en la Biblioteca Real de Madrid, otro en el Museo Británico y otro en la Biblioteca Nacional de París. Un cuarto fue vendido en París 1882 por 1510 frs. y revendido por 3000 frs. Un quinto lo ofreció P. Vindel en 1901 por 4000 pts." (Palau, 52.030).

¡El Quijote de Sancha impreso en vitela! De acuerdo con Palau solo tres de los seis ejemplares están (o mejor, estaban hacia 1940) en manos privadas. Un eminente bibliófilo español tuvo la amabilidad, hace unos años, de mostrarme uno de esos tres exclusivos ejemplares. El grosor de la vitela obligó a Sancha a convertir los cinco volúmenes de la tirada en papel en siete. Supondrá el discreto lector el estremecimiento que me acompañó al contemplar y sentir ese conjunto colosal y único, y el orgullo de quien es su afortunado poseedor.

Leemos, también, la referencia a la edición española de la Encyclopedia Metódica, el gran proyecto editorial inacabado de Antonio de Sancha, de la que llegó a publicar 11 volúmenes (10 de texto y 1 de planchas). La empresa de la Metódica fue el principio de la ruina de la casa que se declaró en quiebra a comienzos de 1833, desapareciendo poco después.

"Fue el don Antonio hombre de bizarros pensamientos, y herederos de sus humos su hijo don Gabriel; pero con sus bizarrías han dejado abarrancada su casa por el empeño de ilustrar con sus prensas a España, partícipes en esto de la suerte común de los Sabios: los sabios son como los cirios, que por alumbrar a Dios y a los hombres, se consumen ellos". B. J. Gallardo: El Criticón, Madrid, nº 1 (1835), pág. 42 (citado por Moñino, pág. 48, nota 44).




Palau, 49.269.

Rodríguez Moñino: ref. 94, da un solo ejemplar, en la biblioteca de Agustín González de Amézua.

REBIUN: 1 ejemplar en la Universidad de Castilla-La Mancha, Ciudad Real.

CCFr: 1 ejemplar, BM Versalles.

No en CCPBE.

9 comentarios:

Urzay dijo...

No hay vez que pase por aquí y no aprenda algo. El libro realmente singular, y el ejemplar selecto, ¿con encuadernación del mismo taller de Sancha? Ahora que el arte se hace tanto sobre el arte mismo, o la literatura sobre la literatura, la reunión de este tipo de catálogos es algo así como bibliofilia sobre la bibliofilia. Extraño se me hace recrear aquellos tiempos en los que quien entraba en una librería encontraba en inventario libros impresos 200 ó 300 años atrás. Más o menos como ahora, que preguntas por un libro editado hace seis o siete años y ya lo han retirado. Un abrazo, Diego, y gracias por compartirlo, con este calor.

Galderich dijo...

Con la pereza que a veces da leer, u ojear, catálogos de ventas no sé por qué leerme este catálogo de Sancha me alegraría estos dias de intenso calor!

Gracias por la noticia de estos catálogos de los que desconocía su existencia, ¡como tantas cosas!

Carlos Fernández dijo...

Magnífica entrada la tuya. Los catálogos de librerías y/o de imprentas son una fuente de información bibliográfica muy rica. Así como los inventarios de antiguas bibliotecas. El placer de encontrar citada tal o cual edición o incluso de encontrar un libro desconocido para la bibliografía moderna.
Gracias por compartir tus libros.

Un saludo.

Marco Fabrizio Ramírez Padilla dijo...

Nadie se atrevería a contradecir la opinión de Anatole France y mucho menos tratándose de un catálogo como el que nos presentas.
¡Qué maravillas, no contendrá!

Interesantísima la noticia sobre los ejemplares en vitela de la edición del Quijote de Sancha.


Saludos bibliófilios

Alberto Gamarra dijo...

Es curioso como los libros que tratan de otros libros se han convertido por ellos mismos en piezas bibliográficas. Al contrarío que mi opinión usual sobre los facsímiles, pagaría gustoso por un reproducción moderna de esta obra.

¡Qué paséis muchas páginas!

lamberto palmart dijo...

Más de un siglo después la opinión de Anatole France sigue vigente y posiblemente seguirá en el futuro. Cuantas veces hojeamos los catálogos que llegan a nuestra manos o utilizando las nuevas tecnologías ojeamos los que internet nos ofrece. Igualmente, de vez en cuando buscamos viejos catálogos de librerías y comparamos la oferta de títulos de hace años y, como no, los precios.

El catálogo que nos ofreces en tu artículo es una pieza ideal, en cuanto a rareza, contenido, encuadernación e impresor. Historia pura de la bibliofilia. Es el tipo de libro que no dudaría en elegir para una exposición sobre la historia del libro.

Una vez más perfecto artículo y cuidada elección de un libro de tu biblioteca.

Saludos bibliófilos.

bibliotranstornado dijo...

Precioso libro. Pero me ha dejado un sabor agridulce el conocer que la imprenta de Sancha fue a la ruina al intentar ilustrar a este ignorante país.

Martin Garatuza dijo...

Guau!!! donde consigo uno de esos!!! soy gran admirador de la obra de Sancha, me encantó el articulo bastante completo una maravilla!! pasate por el blog amigo!! acabo de escribir una pequeña reseña sobre un Itinerario para Parroco de Indios.

Saludos desde México

Diego Mallén dijo...

Queridos amigos: con retraso os agradezco vuestros comentarios. Ciertamente los catálogos de libreros son piezas raras y ya imagináis la alegría que me embargó el día que el destino me regaló este librito. Pienso que la encuadernación, como apunta Urzay, debe ser también del taller de Sancha.

Amigo Martín, ¿puedes indicarnos la dirección de tu blog para visitarlo?

Saludos bibliófilos!!