martes, 4 de agosto de 2009

El juicio de residencia del virrey Matías de Gálvez.


D. Matías de Gálvez y Gallardo (1717-1784), Virrey de Nueva España (1783-1784).

El manuscrito del que damos cuenta a continuación, -que encontré hace quince años en el caótico y sucio almacén de un librero de Valencia ya fallecido-, espero que pueda ser de interés para los amigos americanos y en especial para Marco Fabrizio que desde su blog Bibliofilia Novohispana nos va proporcionando interesantísimas noticias de la historia de la imprenta en México.

El manuscrito en cuestión reúne la documentación generada en relación con el juicio de residencia de quien fue virrey de Nueva España, don Matías de Gálvez (Málaga, 1717-México, 1784). Fue nombrado para tal cargo por el rey Carlos III en abril de 1783.

Don Matías de Gálvez tuvo un corto pero acertado mandato al frente del virreinato de Nueva España falleciendo en la ciudad de México en noviembre del año siguiente a su nombramiento. El buen sentir público en la calidad, honestidad y transparencia de su gestión hizo que Carlos III le exonerara del juicio de residencia (compuesto por una parte de información secreta y otra pública).

No obstante Carlos III, por Real Orden de 26 de marzo de 1785, mandó se abriera pública información en todas las provincias del virreinato de Nueva España por un periodo de seis meses por si hubiese reclamación alguna (…en fin, que ni fallecido el virrey se salvó del juicio de residencia).

El llamado juicio de residencia fue un instrumento de control de la Corona española sobre la gestión de sus mandatarios y servidores públicos. Cobró especial relevancia en los virreinatos de América y sobre todo en el de Nueva España.

Los cargos oficiales, comenzando por el Virrey, al concluir el periodo de su gobierno quedaban sujetos a dicho juicio. Iniciado el proceso, cualquier institución o ciudadano que se sintiese perjudicado por la gestión del mandatario podía elevar ante los representantes de la Corona sus quejas y reclamaciones. La sentencia absolutoria y limpia en el juicio era requisito indispensable para concluir con honorabilidad (y no en la cárcel) la responsabilidad concedida.



México. Año de 1785. Testimonio de los Autos formados en virtud de Real Orn. De 26 de Marzo de este año, dispensando por ella S. M. del Juicio de Residencia al Exmo. S. Virrey que fue de esta N. E. D. Matias de Galvez, pero previniendo se publique un Edicto en todas las Provincias de este Virreynato por si algunos tubieren que pedir contra SE y que se reciba una Informacion completa sobre su Conducta, Gobierno, y Providencias. Quaderno 1º [junto con Quaderno 2º]. México, 1785, folio, 305 x 210 mm. Manuscrito.

Encuadernación en plena piel, pasta de época, lomo dorado con tejuelo en marroquín habana, hojas de guarda coloreadas.

uadernación en plena piel, pasta de época, lom

 La colación del manuscrito es la siguiente: portada (Quaderno 1º), 6 hojas de índice, 89 hojas foliadas, 5 hojas blancas, hoja con nueva portada (Quaderno 2º), 2 hojas de índice, 16 hojas foliadas, la primera de ellas impresa con edicto de D. Eusebio Bentura, del Consejo de S.M. y firmado por él, 6 hojas blancas.

Las seis primeras hojas del Quaderno 1º incluyen el índice con relación de los 30 testigos que prestan declaración:






Entre otros testigos, se recoge el testimonio de D. Miguel Calixto de Acedo y D. Ruperto Vicente Luyando, Oidores de la Real Audiencia, D. Cosme de Mier y Frespalacio, Decano de la Real Sala del Crimen, D. Martín Alegría, Contador Mayor del Real Tribunal y Audiencia, etc.

Principio de la declaración del testigos números 1º, 11 y 17:



Tras las declaraciones de los testigos, con nueva portada, comienza el Quaderno 2º del juicio de residencia:


El Quaderno 2º contiene el edicto impreso por “haberse dignado el REY dispensar del Juicio de Residencia al difunto Exmô. Sr. Virey D. Matias de Galvez con atención á la pureza, rectitud y prudencia bien notorias con que gobernó este Reyno, libertando a sus Albaceas de los gastos de ella. Pero que quiere S.M. publique yo un Edicto en todas las Provincias de este Vireynato con término de seis meses, ó el que juzgare conveniente, á fin de que si algunos tuvieren que pedir contra el expresado difunto Exmô. Sr. D. Matias de Galvez lo hagan precisamente dentro del tiempo que asignare, oyendo y sustanciando quantas demandas se pusieren, y entretanto recibiendo información completa con las personas que me pareciesen de todas clases, y citación de los Señores Fiscales de Real Hacienda y de lo Civil sobre la conducta, gobierno y providencia del citado Exmô. Sr.. D. Matias de Galvez, previniéndome últimamente que finalizado todo lo remita a aquella via reservada...”. El edicto de D. Eusebio Bentura Beleña está rubricado por él mismo.


En el Quaderno 2º se incluye la lista de las ciento veinte provincias y jurisdicciones comprendidas en "el distrito de esta Governacion de Nueva España y Real Audiencia de México y de las ocho respectivas à la Real Audiencia de Guadalajara", donde de acuerdo con el edicto deberá hacerse pública información del juicio iniciado por si alguno de sus habitantes tuviese cuestión que reclamar. La lista de las provincias se reproducen a continuación:


Concluye el Quaderno 2º con la “Certificacion de no haverse puesto Demanda alguna contra los bienes de S.E. ni en otro modo quexandose de sus providencias, y sèr yà pasado el termino en que pudieran haver usado de esta acción los que acaso tuviesen algo que pedir" con firma en México 9 de noviembre de 1785.
Dejamos para otra ocasión la referencia a otro Virrey de Nueva España: el valenciano don Joaquín Monserrat y Cruilles, Marqués de Cruilles, Teniente General. Fue Cruilles el primer virrey nombrado por Carlos III desempeñando su cargo entre los años de 1760 a 1766.

5 comentarios:

Galderich dijo...

Diego,
Otra maravilla. Además muchas gracias por explicar qué es el "Juicio de Residencia del Virrey" del que no tenía noticia.
Creo que se podría aprovechar para realizar un "juicio de residencia a los políticos", algo así como la prueba del algodón.
Quizá con el tomo que nos presentas no habría suficiente...
Y supongo que también tendrían esas encuadernaciones de tela sin carácter típicas de balances, tesis doctorales y otros trámites burocráticos.
Por cierto, las guardas interiores que nos reproduces una joya.

DIEGO MALLÉN dijo...

No hice referencia alguna a los tiempos políticos que nos abruman por estos pagos porque me pareció tan extremadamente evidente…

Respecto a Cruilles, su juicio de residencia no puede ser más actual. Preparando el artículo sobre Gálvez leí sobre nuestro paisano virrey resultando se le incoaron doce acusaciones y dos reproches de los que salió, afortunada y honrosamente limpio (¡era un militar que se había cruzado Europa batallando y con el cuerpo lleno de cicatrices de guerra!).

Una de las acusaciones era que había recibido regalos a cambio de conceder mercedes. Cruilles escribe al ministro Esquilache refutando tal infundio (carta de 30 de julio de 1765) “asegurando que eran los agraciados –con sus provisiones que hacía con estricta justicia quienes le manifestaban su gratitud a posteriori con algunos regalos que él no creía político rechazar” (VVAA, Virreyes de Nueva España, T. I, Sevilla, 1967, pág. 155).

¡Ya en el XVIII era tarea pendiente en España establecer el código de buenas prácticas para los regalos que reciben los mandatarios públicos!

Saludos bibliófilos.

Marco Fabrizio Ramírez Padilla dijo...

Diego.

Querido amigo.

Antes que nada quiero agradecer profundamente el detallazo de la selección y la generosa e inmerecida dedicatoria.

Por supuesto que resultan de gran interés este tipo de documentos, son manantiales inagotables de datos para continuar escribiendo nuestra histora.
Como bien mencionas los juicios de residencia se convierten en una precisa radiografía de la gestión virreinal. Al gobierno del virrey Gálvez se le recordó de manera muy grata,a él le debemos (entre muchas cosas) la reanudación de la "Gazeta de México" hecho suficiente para mantenerlo en nuestra memoria.

El manuscrito que nos compartes, simplemente maravilloso, preciosa caligrafía, folios inmaculados, encuadernación y guardas admirables y para colmo del gozo, un raro edicto impreso (que a primera vista) parece contar con las singulares capitulares que utilizó Zúñiga y Ontiveros.

Muchísimas gracias por tan agradable e inesperada noticia.

Saludos bibliófilos.

DIEGO MALLÉN dijo...

Amigo Marco Fabrizio:

Muchas gracias por tu comentario.

Entre las pocas cosillas Novo Hispana que tengo pensé que este manuscrito te interesaría. Cuando lo adquirí hace quince años me movieron muchos motivos y entre ellos que se encontraba en una óptima condición con una encuadernación de época muy bella y con guardas realmente hermosas. Además conjuga el manuscrito con el impreso. En fin, esas cosas a las que uno no puede sustraerse.

¡La de vueltas que dan todos estos documentos! De Mèxico a dormir en el almacén inmenso del librero Ortega (q.e.p.d., fallecido hace cinco años). Fue un librero de Burgos que se estableció en Valencia tras la guerra. Mi abuelo, mi padre y mis tíos fueron clientes y yo seguí la tradición... Mi primer ejemplar de la biblioteca de Salvá se lo adquirí a él.

Saludos bibliófilos.

rui dijo...

Diego
¡Más una preciosidad que nos presentas!
Tu introducción nos permite situar el desarrollo del contenido del libro, lo cual era desconocido para mí.
Con respecto al libro y como tú dices, su encuadernación y sus guardas son imposibles de sustraerse, pero el manuscrito, con una caligrafía muy bella y bien legible, como ocurre con la mayora de ellos, es una fuente inagotable de informaciones sobre su época.
Saludos bibliofilos