lunes, 23 de agosto de 2010

Alivio de los Sedientos.


Il Gelato di San Crispino (¡..de lo mejor!). 
Piazza della Maddalena, Roma.

El calor de estos días de agosto nos hace recordar las palabras de Stendhal en Los Cenci: “Fue en Italia y en el siglo XVII donde una princesa decía, tomando con delicia un helado la noche de un día muy caluroso: «¡Qué lástima que esto no sea pecado!»”.

La nieve, hasta comienzos del pasado siglo, fue bien valioso, escaso y de primera necesidad. Los pozos de nieve eran construidos en Roma antigua para recoger la nieve invernal y preservarla para el verano.

Por toda la geografía española quedan vestigios de los heleros o pozos de nieve alrededor de los cuales floreció una importante industria y comercio cuyo declinar comenzó con la invención de las máquinas de fabricación de hielo a principios del siglo veinte. Aún así, en el litoral mediterráneo y Andalucía hasta los años cuarenta del pasado siglo se mantuvieron con cierto grado de actividad los pozos de nieve.

La nieve ha sido usada para resfriar alimento y bebida, para elaborar helados como los que gustaban a la princesa Cenci, para uso médico. Sobre esta última aplicación hay un dramático pasaje en la novela Dentro del cercado, de Gabriel Miró: verano de principio del pasado siglo, casona de campo en la sierra de Alicante desde donde se divisa “la llanura de júbilo del Mediterráneo”. Una niña agoniza, enferma de meningitis. El médico ha recetado nieve y todo son idas y venidas para comprar la milagrosa medicina.

El médico valenciano Francisco Franco tiene el honor de ser el autor del primer tratado impreso, en la historia de la imprenta, sobre el uso y aplicación de la nieve.

Franco, nació a comienzos del siglo XVI en la ciudad de Játiva. Estudió medicina en la Universidad de Alcalá de Henares “de la que posteriormente fue profesor, así como de la de Coimbra; de allí fue llamado para médico personal de Juan III de Portugal. Se estableció en Sevilla donde obtuvo la primera cátedra de medicina de la Universidad” (1).

Francisco Franco escribió dos obras: Libro de las enfermedades contagiosas, Sevilla, 1569, y Tratado de la nieve y del uso della, Sevilla, 1569.

El Tratado de la nieve de Franco está impreso, en tipografía gótica, en cuarto y consta de 16 folios. Obra rara de la que solo hemos visto, en los últimos veinte años, un ejemplar en comercio ofrecido por la Librería Anticuaria Luis Bardón de Madrid (…al interesarnos por el ejemplar había ya encontrado nuevo dueño).

Tras Francisco Franco el médico sevillano, Nicolás Monardes fue autor del Libro que trata de la Nieue, y de sus propiedades, Sevilla, 1571. Este tratado no es obra independiente sino que forma parte de De las cosas que se traen de nuestras Indias occidentales que siruen al uso de medicina, Sevilla, 1571.

Y tras Monardes y Franco, vio la luz en Barcelona, 1576, la obra del médico catalán Francisco Micón (castellanización de Micó): Alivio de los sedientos. Sobre la figura de este gran médico y de un ejemplar de su obra damos pequeña noticia en las líneas siguientes.

Francisco Micón (Vic, 1528 - Barcelona, final S. XVI).

Francisco Micón nació en Vic (Vique) en 1528 y murió en la ciudad de Barcelona a final de ese siglo. Estudió medicina y farmacia en la Universidad de Salamanca. Establecido en Barcelona ejerció como médico y destacó también como botánico. Nos ha llegado una única obra suya: Alivio de los sedientos.

Como detallaremos a continuación el contenido y extensión de la obra de Micón es mucho mayor que los tratados precedentes. Micón abraza amplísimas cuestiones en relación con el uso de la nieve desde el punto de vista médico, dietético, culinario... y hasta sexual, también se extiende en la historia y costumbres del comercio y almacenamiento de la nieve, referenciando las relativas a Barcelona.


Francisco Micón (Micó). Alivio de los sedientos, en el qval se trata la necessidad que tenemos de beuer frio, y refrescado con nieue, y las condiciones que para esto son menester, y quales cuerpos lo pueden libremente soportar. Compvesto por Francisco Micon, Doctor en Medicina, Cathalan, natural de la Ciudad de Vique. Dirigido al Excellentissimo Señor Don Diego Hernandez de Cordoua, Duque de Cardona, y de Segorbe, &c. en el qual ay muchas, y varias disputas, acerca desta materia de varios autores recolligidas todas al proposito de lo que se trata. Con priuilegio para diez Años. Barcelona, 1576, 12º, 150 x 105 mm., En casa de Diego Galván.


Encuadernación:

Plena piel del siglo XVIII, lomo liso, con tejuelo, cortes pintados. Anotación manuscrita en portada: Soy del uso de Fr. Antonio Guerrero.

Colación:

7 fols. preliminares, incluyendo portada, 146 folios.

Es preciso indicar que esta primera edición  de Alivio de los sedientos no es impresión cuidada. Se echa en falta la Tabla de índice de capítulos.

Reproducimos a continuación, (pues pensamos será de utilidad puesto no hemos encontrado reproducción digital de la obra en internet), por su interés algunas páginas del libro y los comienzos de cada uno de los catorce capítulos que componen la obra.


Al verso del fol. 2 de Preliminares, Privilegio de impresión. Al recto del fol. 3 de Preliminares comienza la dedicatoria de la obra por el autor a don Diego Hernández de Córdoba, duque de Cardona y Segorbe, fechada en Barcelona "en mi casa" a 18 de agosto de 1576.
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Tras la dedicatoria del autor se incluyen, en los folios preliminares 3 a 6, varias composiciones poéticas laudatorias dedicadas al doctor Francisco Micón: dos en latín de Francisco Calea, Caballero de Barcelona y de Ionnis Cassadori, y otras en castellano: de José Micón, -primo del autor-, de Mossen Baltasar Reig, de Benito Sánchez Galindo. Concluyen las composiciones con un soneto del autor al lector.



Al folio 1 comienza el capítulo 1º: Donde se trata de la composicion del hombre, que principios tiene, como se haze, de como de cadaldia se para seco, y por esso la necessidad que tenemos de beuer por reparar esta sequedad.



Al verso del  folio 2, capítulo 2º: en el qual se trata, q^ la sed natural, o morbosa, prouiene por el defecto de humedad, ques lo que dessean los que padescen sed, y sisin ser humedo, a de ser lo q^se beue frio, o calido, mas presto muerê de hâbre, q`no de sed.


Al recto del fol. 15 capítulo 3º: que es muy antigo, beuer frio, y de mucho tiempo usado.




Al verso del fol. 17, capítulo 4º: de quantas maneras refrescauan las beuidas los antiguos.


Al folio 22, verso, capítulo 5º: que declara que sea la mejor manera para refrescar lo que se tiene de beuer.


Al recto del fol. 32 capítulo 6º: que trata que cosa sea nieue, adonde se engendre, y en que region del ayre, de que materia se haga, en que lugares mas ordinariamente caye, qual sea su qualidad, que vtilidades y prouechos tenga.


Al recto fol. 34: "Como en mi tierra, y patria natural que es la Ciudad de Vique..".


Al recto del fol. 42, capítulo 7º: que declara cuantas y quales differencias ay de nieue.


Al verso fol. 45, capítulo 8: que declara que manera se reseruaua, y conseruaua la nieue, en tiempo passado, y como se conserua y se trayhe oy en dia. Al recto del fol. 46 Micón relaciona las zonas de Barcelona donde se guarda la nieve en pozos: "En nuestros tiempos agora, y aqui a Barcelona, en los montes que vulgarmente llaman, Monseny, y en S. Lorente...").
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Al verso del fol. 47, capítulo 9: como se ha de refrescar con nieue, y quan dañoso sea beuer o la agua de la misma nieue o la nieue, y quales hà de ser los vasos con que se ha de refrescar y qual agua sea para esto mejor.
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Al recto fol. 59, capítulo 10: Enel qual se declara que los viejos, y predecessores nuestros, acostûbrauan de beuer frio, y refrescado, no solo las cosas beuidas, mas aun los mantenimientos, y manjares, y medicinas por de fuera puestas, como aun tomadas por la boca.



Al verso fol. 72, capítulo 11: que es vtil beuer frio y refrescado, assi el vino, como agua, y majormente con nieue, para conseruar la sanidad, y curar infinitos males, y hazer lo contrario es malo, y danyoso.


Al verso fol. 93, capítulo 12: en quales naturalezas y cuerpos conuenga beuer refrescado con nieue, o muy frio y frigidissimo.


Al verso del fol. 112: "Y que sea verdad, que los hôbres gordos, y grassos, tengan poca simiente... Algunos hôbres, despues que por buen habito de cuerpo se han hecho carnosos, y grassos, o gordos, menos copia de simiente hechan, y tambiê menos pueden exercitar los actos carnales, y menos los dessean...".


Al verso fol. 126, capítulo 13º: donde se tratan las condiciones, que se han de guardar para poder beuer enfriado, como quiera que sea, q^ haga danyo.


Al recto del fol. 131, capítulo 14: Adonde se responde a las dudas que a cerca desta materia ay.




Al verso del fol.143 comienza el Epilogo de toda la obra hasta el recto del fo. 146.

Referencias:

No en Salvá. No en Brunet.

Palau, 168.043.

Graesse IV, 518.

Vindel VI, 1739, (reproduce portada).

CCPBE: 10 ejemplares (de los que 5 son referenciados en REBIUN).

CCFr.: 1 ejemplar (por error la ficha da como fecha 1756).

No en BL.

Ediciones posteriores:

En el mismo año 1576 y por el mismo Diego Galán se publicó nueva edición llevando por título: Libro del regalo, y utilidad de bever frio, y refrescado con nieue. Compuesto por Fransco Micon, Doctor en medicina, natural de la Ciudad de Vique, del Reyno de Cathalunya. Dirigido al Sereniss. S. Don Iuan de Austria. Primera edicion. Con privilegio para diez Años. Nótese, que aunque la portada de la obra indica Primera edición fue segunda como se infiere directamente del texto. También es curiosa la apelación de la portada de Reino de Cataluña en vez de Principado. La edición está dedicada a Juan de Austria, (Palau, 168.044).

En 1792 se reimprimió de nuevo el libro en Barcelona por Matheo Barceló. “Esta reimpresión lleva un prólogo encomiástico del editor” Palau, 168.045.

El ejemplar de Alivios conservado en la Biblioteca de la Facultad de Medicina de Valencia proviene de la biblioteca del insigne médico don León Sánchez Quintanar, (Mota del Cuervo, 1801, Valencia, 1877). Sánchez Quintanar fue además distinguido bibliófilo, reuniendo una importante biblioteca de obras médicas españolas del XVI y XVII. A a su muerte fue legada, por sus hijas, a la Facultad de Medicina de Valencia.  En su ejemplar de Alivios Sánchez Quintanar dejó estampada la siguiente leyenda admirativa sobre Francisco Micón, que nos sirve para dar fin a estas líneas:

"Es tan grande la doctrina de este Médico Español como el resplandor del Sol que en todo tiempo ilumina".

(1): Gran Enciclopedia de la Región Valencia, T. IV, pág. 298.

10 comentarios:

Juan dijo...

Interesante blog. Saludos.

jgalbarro dijo...

Curioso libro. El ejemplar mútilo de la Complutense está digitalizado aquí: http://cisne.sim.ucm.es/record=b1784611~S4*spi

Marco Fabrizio Ramírez Padilla dijo...

Diego.

Seguramente la obra y doctrina del médico Francisco Micón tuvieron gran repercusión en todo el Orbe Hispano. El hecho de que no hubiera nevadas en el país no impedía privarse del preciado bien. Los habitantes de los volcanes nevados se encargaban de hacer llegar a lomo de burro la preciada carga envuelta en un trapo mojado y en costales llenos de sal.

No puedo disimular mi afición y gusto por este tipo de libros, son una verdadera maravilla.
Se agradece de manera especial el número de imágenes que nos compartes. No hay hoja que no contenga algún dato interesante o curioso.

Saludos bibliófilos

Galderich dijo...

Diego,

Lástima que hoy sólo toca dar una ojeada (leer atentamente tu artículo) y no poder leer el libro que me lo guardo para septiembre con la ampliación de las nombrosas fotografías.

Genial tu artículo, como siempre y sobretodo la frase:
«¡Qué lástima que esto no sea pecado!»
Cuanta verdad e ironia encierra...

Diego Mallén dijo...

Estimado Juan, muchas gracias por tus palabras y por tu interés en el blog.
Saludos cordiales,
Diego.

Diego Mallén dijo...

Estimado Jaime:

Gracias por la información. Ya he visto ele ejemplar digitalizado de la UCM. En efecto falto del último folio.

Veo que la UCM tiene también ejemplar del Tratado de la Nieve de Francisco Franco proveniente de la biblioteca de D. Francisco Guerra.

Saludos cordiales,

Diego.

LAM dijo...

Si así lo deseas puedes incluir entre tus blogs favotitos El blog de los Libros Antiguos.

¡Enhorabuena por el blog!

Un saludo

Diego Mallén dijo...

Estimado LAM:

Ya está incluido. muchas gracias por sus comentarios.
Saludos cordiales,
Diego

Anónimo dijo...

Otro libro sobre el uso medicinal de la nieve:
Alonso de Burgos
Methodo curativo y uso de la nieve: en que se declara y prueua la obligacion …..
Córdoba 1640
Digitalizado en Google books (es posible bajar un registro pdf)

http://books.google.com/books?id=s7GIEzNjy28C&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false

Interesante blog, como siempre.
Saludos,
Peter Hardy
Holanda

Diego Mallén dijo...

Estimado Peter: muchas gracias por tus comentarios y por la referencia a la obra que indicas.
Me alegro te interese el contenido del Blog.
Saludos desde Valencia!!