domingo, 10 de enero de 2010

Pedro de Syria.

Escasas noticias han llegado hasta nuestros tiempos sobre la persona de Pedro de Syria, nacido en Valencia hacia 1575. La información más detallada está recogida en la obra del presbítero Vicente Ximeno, Escritores del Reyno de Valencia, Valencia, 1747, 2 vols., que tan a menudo citamos y consultamos. El resto de fuentes que hacen mención a Pedro de Syria transcriben literal y directamente las palabras de Ximeno.

Justo será, -antes de entrar en los pormenores de la figura de Pedro de Syria-, tomar breve pausa para elogiar la obra monumental de Ximeno que junto con las de sus paisanos, Biblioteca Valentina de José Rodríguez, 1747, Biblioteca Valenciana de Justo Pastor Fuertes, 1827, y Diccionario de las Imprentas que han existido en Valencia de José E. Serrano Morales, 1898, forman un extraordinario corpus bibliográfico valenciano (complementado con otros numerosísimos trabajos como la Bibliografía en Lengua Valenciana, de José Ribelles Comín, Madrid, 1920, el Catalech descriptiu de les obres impreses en Llengua Valenciana desde 1474 fins 1700, de Eduardo Genovés Olmos, Valencia, 1911, Apuntes para escribir una Bibliografía Eucarística Valenciana de Juan Churat, Valencia, 1894, Ensayo de una bibliografía valenciana del siglo XVIII, de Francisco Martí Grajales, etc.).

Valencia, que cuenta con una de las más extensas bibliografías regionales de España, tiene el reto de acometer y coronar con éxito una gran empresa: la elaboración del Catálogo Tipobibliográfico de la Imprenta Valenciana, que abrace la producción tipográfica de los siglos XVI, XVII y XVIII.

Volvemos a Ximeno donde leeremos la noticia sobre este ilustre y poco conocido valenciano, Pedro de Syria, cuyo nombre trae evocación de distantes tierras de oriente:

“Natural de la Ciudad de Valencia, Doctor en ambos Derechos. Leyò Jurisprudencia Civil por espacio de tres años en esta Universidad; y aunque después se dedico a la Practica, le quedó la costumbre de escrivir todos los días algo de Teorica. Tuvo mucha afición a la Nautica; y se hizo tan erudito en ella, que aviendo llegado à noticia del Rey Felipe III dice Esquerdo que le llamo su Mag. para Piloto Mayor de los Galeones de Flota, con mil y quinientos pesos de sueldo; pero que u poca salud, y avanzada edad le impidieron entrar en esta ocupación”.

Un jurista apasionado por el arte de marear: noble mezcolanza para este insigne valenciano que nos dejó varias obras impresas y entre ellas un afamado tratado de navegación del que damos breve resumen a continuación:

Pedro de Syria. Arte de la verdadera navegacion. En que se trata de la machina del múdo, es a saber, Cielos, y Elementos: de las mareas, y señales de tépestades: del Aguja de marear: del modo de hazer cartas de nauegar: del vso dellas: de la declinacion y rodeo, que comunmente hazen los pilotos: del modo verdadero de nauegar por circulo menor: por linea recta sin declinacion ni rodeo: el modo como se sabra el camino, y leguas que ha nauegado el piloto, por qualquier rumbo: y vltimamente el saber tomar el altura del Polo. Dirigida a la S.C.R.M. del Rey Don Phelippe el tercero, señor nuestro. Compvesta por.. ., natvral de la ciudad de Valencia, y Letrado en la dicha ciudad. Con privilegio Real... Vendese en casa de Francisco Miguel librero, a la calle de Caualleros, Valencia, 1602, En casa de Iuan Chrysostomo Garriz, junto al molino de Rouella, 4º, 200 x 150 mm.


Encuadernación pergamino de época, lomo rotulado con título. Ligera galería de polilla en margen superior de últimos folios sin afectar al texto.

Colación:

4 folios preliminares, incluyendo portada con grabado xilográfico, 152 páginas, 4 folios de tablas. Grabados xilográficos en el texto, tablas.

Los cuatro folios preliminares incluyen, además de la portada, dedicatoria del Autor al rey Felipe III, hoja de licencia impresa en lengua valenciana y firmada por Juan Alfonso Pimentel y Herrera, Conde de Benavente, Capitán General de Valencia, hoja de aprobación por Pedro Juan Asensio por mandato de Juan de Ribera, patriarca de Antioquía y Arzobispo de Valencia y hoja de Nota del Autor al Lector.

En la dedicatoria a Felipe III habla Syria de los tres grandes marinos de la Humanidad. Son hombres "que por sus maravillosas navegaciones dignos de perpetua alabanza": Cristobal Colón, genovés, Vasco de
Gama, portugués y Fernando de Magallanes, portugués.


 

Páginas de dedicatoria al rey Felipe III con mención de las conquistas y glorias de Cristóbal Colón, Vasco de Gama y Fernando de Magallanes (pínchese directamente sobre la fotografía, así como en las siguientes, para acceso directo al texto).

Licencia real impresa en Lengua Valenciana, firmada por el Capitán General de Valencia, el Conde de Benavente.

La obra está dividida en 38 capítulos cuyos títulos contenidos en la Tabla final se muestran a continuación:



En el capítulo VI, pág. 21 Pedro de Syria atribuye el nombre de Colonia a América: “La quarta parte del mundo es Colonia: y nombrase assi por Colon, que fue el primero que la descubrió”.





El lector paciente puede acceder al contenido completo de la obra examinando el ejemplar digitalizado de la Biblioteca de la Universidad de Valencia (BUV).

Josef Rodríguez, Biblioteca Valentina, Valencia,1747, Joseph Lucas, folio. Pág. 393:

“Alaba à nuestro Valenciano, el Insigne Escritor Aragonès, licenciado Francisco Marcuello, Canónigo de la Santa Iglesia Colegial, de la Ciudad de Daroca, en su Historia Natural, y Moral, de las Aves, cap. 68, fol. 204”.

Vicente Ximeno, Escritores del Reyno de Valencia, Valencia, 1747, Joseph Estevan Dolz, folio, T. 1, pág. 307.

Nicolás Antonio, Bibliotheca Hispana Nova, Madrid, 1788, Viuda de Ibarra, T. II, pág. 239. Ante la falta de información sobre Pedro de Syria opta Nicolás Antonio por crear dos registros diferentes: uno para el autor del Arte de la verdadera navegación y otro para el resto de obras, indicando que no tiene plena seguridad sea la misma persona.

Salvá, 3822.

Heredia, 546, (ejemplar Salvá).

Magss Bros, Books printed in Spain and Spanish books printed in other countries. Cat. No 495, Londres, 1927, ref. 985, págs. 702-3. reproduce portada, emisión 1.

J. G. T. Graesse, T. VI, pág. 542.

F. Vindel, Manual gráfico-descriptivo del bibliófilo hispano-americano (1475-1850), Madrid, 1930. T.IX, pág. 171, ref. 2873. Reproduce portada emisión 1.

Palau, 314.796. No debió ver ejemplar pues colaciona "6 láminas" que no lleva la obra. El error muy probablemente se origina al tomar los datos de Vindel que también lo indica debiendo referirse, sin duda, al número de grabados xilográficos incluidos en el texto.

No en Brunet.

CCPBE: 7 ejemplares. CCFr: 3. British L.: 1.

Consideracions tipobibliográficas.

1. La Biblioteca de la Universidad de Valencia (BUV) conserva dos ejemplares de la obra correspondientes a dos emisiones diferentes. La diferencia reside, exclusivamente, en la última línea de la portada. En la emisión 2, -al que corresponde el ejemplar aquí colacionado-, tras la línea: "al molino de Rouella. Año 1602" se añade otra con el nombre del editor: "Vendese en casa de Francisco Miguel librero, a la calle de Caualleros". la emisión 1 no lleva la línea con el nombre y seña del editor.

2. En la portada, la palabra “Real”, -de la frase "Con Privilegio Real"-, ha sido tachada con tinta de época en el presente ejemplar y en de la BUV (mostrado digitalizado, correspondiente a la emisión 1). También en el ejemplar reproducido por Vindel. El ejemplar Maggs lleva la palabra sin tachadura.

3. El primer cuadernillo (con sign. [Christus]4) está mal encuadernado en el presente ejemplar y en el digitalizado por la BUV, presentando los folios el orden siguiente: 1-3-2-4.


La vida de Pedro de Syria.

Parece existir común acuerdo por parte de quienes han escrito sobre Pedro de Syria en afirmar que fue gran teórico de la navegación pero careció de experiencia práctica. El cargo de Piloto Mayor de Galeones concedido por Felipe III no llegó a ejercerlo debido a su avanzada edad.

Felipe Picatoste en su Apuntes para una biblioteca cientifica española del siglo XVI, Madrid, 1891, ref. 766, asevera que Syria no tenía experiencia práctica alguna. Sin embargo en el Prólogo del Autor al Lector, del Arte de la verdadera navegacion Syria manifiesta que: “Los muchos ruegos de algunos amigos, a los quales es justo obedecer, me han mouido a q^ sacasse a luz este libro, que ya casi tenia oluidado, despues que me di a la Iuris prudentia”. Esta frase da a entender que el texto podría venir de la experiencia previa y práctica en el mar de Pedro de Syria con anterioridad a su dedicación a la actividad jurídica.

Por otro lado debemos presumir que Pedro de Syria estuvo cautivo tres años en Argel. De tal situación da fe un manuscrito existente en la Real Academia de la Historia de Madrid (ver referencia en CCPBE) titulado: Memorial que trata como se puede ganar Argel... hecho por Pedro de Siria letrado valenciano y cautiuo que ha estado tres años y medio en Argel, y cosmógrafo de su Magestad. El manuscrito de trece folios está fechado en 1618 y concluye: "Sali de Argel en el mes de henero deste año 1618".

¿Había sido hecho cautivo Pedro de Syria en algún combate naval, o mientras estaba al gobierno de un galeón? Queda abierto un campo interesante para los estudiosos e investigadores: la vida marina de Pedro de Syria.

Las otras obras de Pedro de Syria son de naturaleza jurídica, escritas en latín, e impresas en Valencia. Las relacionamos siguiendo, nuevamente, a Ximeno:

1. Practicarum forensium Quaestionum Liber Primus, Valencia, 1603, Garriz. dedicada al Duque de Lerma y Marqués de Denia, Francisco Gómez de Sandoval y Rojas. Nota al final de la obra indicando la acabó de escribir en el año de 1593.

2. Practicarum Forensium Quaestionum Liber Secundum, Valencia, 1603. Indica Ximeno, siguiendo a Joseph Rodríguez, parece quedó manuscrita en la librería del Obispado de Orihuela.

3. De  juramentis, seu de Quaestionibus juramentalibus, desconociéndose si se dio a la estampa.

4. Genealogia de S.C.R. Magestad del Rey N. Señor D. Felipe IV. por la descendencia de las Casas de Castilla, Aragon, Cataluña, Portugal, y Austria, Valencia, 1626, Felipe Mey.

Obras a las que hay que añadir el manuscrito anteriormente indicado sobre Argel.

Vicisitudes bibliófilas.

Adquirí el ejemplar que ha servido de base para la presente colación en noviembre de 1996. Obra relativamente rara (¡manejamos los bibliófilos con poca disciplina el concepto de raro y no deberíamos olvidar, -o releer de vez en cuando-, las categorías que Pedro Salvá estableció para tal asunto en el prólogo del Catálogo!).

Andando el tiempo, -ocho años más tarde-, apareció en Valencia el ejemplar Salvá del Arte de la verdadera navegación. Corría el verano de 2004. Un librero valenciano, -el mismo a quien adquirí mi ejemplar-, lo puso en comercio marcándolo en 10.000 euros (cifra varias veces superior a la que en su momento satisfice por mi ejemplar, pero que puede entenderse de "mercado" considerando los años pasados de la compra de mi ejemplar a éste y su procedencia singular).

En noviembre de 2004 el ejemplar Salvá pasa, en el Salón del Libro Antiguo de Madrid, a manos de un librero francés. Meses después un intermediario, que sabe de mi interés por los ejemplares Salvá, da con el libro en París. Con el deseo irrefrenable de ayudar al bibliófilo, envióme amable correo alabando la rareza infinita y proveniencia insigne (¡qué rápido se aprenden los hiperbólicos y elogiosos giros franceses!). La misiva electrónica concluía con la escalofriante y aterradora cifra de 36.000 euros (acompañada del amistoso "pero si te interesa podemos hablar para intentar ajustar al máximo").

El correo recibido me hacía recordar oportunamente los versos recogidos por Francisco Almela y Vives en La bibliofilia en España, Valencia, 1949, pág. 24:

Dios te guarde libro mío,
de las manos de un librero;
pues cuando te está alabando
es cuando te está vendiendo.

Contesté al intermediario en los términos que el lector discreto supondrá y el libro, obviamente, siguió en los plúteos de la librería parisina. Al año siguiente lo encontramos ofrecido en una de las casas de subasta más conocidas de Alemania, con una estimación de 20.000 euros. No debió venderse y volvemos a dar con él, en el catálogo de la misma casa un año después. De allí pasó a un librero americano que desde hace tres años lo ofrece al precio de 40.000 dólares (27.000 euros al cambio).

Conclusión: tras seis años saltando de las manos de un librero a otro, el ejemplar Salvá del Arte de la verdadera navegación sigue aguardando paciente y, -suponemos-, con mucha melancolía el momento feliz en que pueda cerrarse la deseada transacción. El instante que los manuales de teoría económica definen como el punto en que la curva de oferta y demanda se cruzan igualándose. Y algo tan sencillo y que cada día, en el universo infinito del comercio y del intercambio, se produce para un sinfín de productos y servicios, se alarga y se resiste durante ya seis años para un simple, pero hermosísimo, libro. En términos de Teoría Económica esta situación responde a los parámetros que definen lo que se conoce como mercado reducido y estrecho.

¡Ojalá el ejemplar Salvá pueda ser disfrutado por bibliófilo (será lo más deseable) o por una institución (muchísimo menos deseable)! Hasta hoy, con sus atribuladas idas y venidas el ejemplar ha viajado mucho y ha mareado más haciendo honor a su nombre, pero no ha salido del circuito de los libreros.

Hablar de precio y valor en el mundo del libro antiguo es asunto complejo. En 1927 el ejemplar Maggs del  Arte de la verdadera navegacion estaba marcado en catálogo en 42 libras. Lo comparamos con otros títulos del catálogo: Bocaccio, Libro llamado Cayda de Principes, Alcalá, 1552, Brocar, 35 libras, Bocaccio, Ilustres mujeres, Sevilla, 1528, Cromberger, 85 libras, Crónica del Cid, Burgos, 1593, Varesio, 7 libras, Palacios Rubios, Tratado del esfuerço belico heroico, Salamanca, 1524, Rossiñolis, 25 libras, Cervantes, Don Quixote (primera y segunda parte en primera edición), Madrid, 1605, 1615, Juan de la Cuesta, 3.800 libras, Cervantes, Don Quixote (primera y segunda parte) Bruselas, 1607, 1616, Velpius, H. Antonio, 52 libras, Raymundo Lulio, Liber de ascensu et descensu, Valencia, 1512, J. Costilla, 16 libras, Petrarca, Remedios.., Sevilla, 1513, Cromberger, 16 libras… ¿Conclusión? ¡Que el prudente lector alcance la suya pues en materia económica y de valoración todos los criterios tienen aristas!

En los últimos años los libros de navegación han disparado su precio en remates de subastas. Siempre han sido perseguidos, pero todos nos quedamos sorprendidos y admirados cuando el 17 de junio de 2008 en Christie’s, Nueva York, un ejemplar de la primera edición de El Arte de Navegar de Pedro Medina, Valladolid, 1545, Francisco Fernández de Cordova, remató en la friolera de 578.500 dólares (400.000 euros, aproximadamente, o mejor: 65 millones de pesetas). Las leyendas bibliófilas (que al igual que las urbanas existen y se alimentan continuamente) hablan de varias fortunas rusas apasionadas en estos últimos años por reunir libros de navegación… No obstante, como indica Salvá en el prólogo del Catálogo "considero las ventas públicas como una guía muy poco segura para conocer el valor de los libros".

Y en esta tarde fría de invierno, en la que contemplamos desde la ciudad de Valencia la sierra Calderona  primorosamente blanca, Pedro de Syria dialoga con los cosmógrafos Jerónimo de Chaves, Pedro Apiano y Juan de Sacrobosco al amor y compaña de los libros de la biblioteca. ¡Dios nos guarde a todos y preserve nuestros amadísimos libros!


7 comentarios:

Galderich dijo...

Querido Diego,
Espléndido libro y espléndida explicación. Si además le sumamos tus posteriores reflexiones sobre los precios de libros (¡sorprendente el caso que explicas!) queda un apunte de lo más redondo.

Sobre los precios yo siempre digo que los precios que estan en internet no son el valor del libro porque quiere decir que no se ha vendido. Si lleva tiempo a la venta en internet es que el libro está caro.
Sobre la subastas es cierto que a veces las modas o las obsesiones bibliófilas encarecen los precios pero los precios de realización son una buena temperatura para saber el precio más o menos real de los mismos.
A pesar de ello yo siempre digo que si los biblíofilos somos cuatro pagamos demasiado por libros viejos...

lamberto palmart dijo...

¡Que ameno e interesante artículo! Ya sabes que estos libros de cosmografía son mi debilidad. Encuentro en ellos ciertas características que para mí los hacen especiales. En primer lugar su importancia en el desarrollo de las comunicaciones y el conocimiento del mundo. Como todos los libros científicos del XVI y XVII, son escasos en todos los sentidos. Su escasez viene determinada por ser libros de estudio y uso, son pocos los autores españoles que tenían la capacidad de realizar estas complicadas obras. Además de los citados hay que recordar a Antonio de Najera, Rodrigo Zamorano, Perez de Moya, Jerónimo Girava, García de Céspedes, Lorenzo Ferrer Maldonado y al valenciano Leonardo Ferrer y su obra "Astronómica Curiosa" que deje escapar en su día y me arrepiento profundamente. Y pocos los títulos impresos por cada autor.

Muy interesantes las reflexiones sobre los precios de los libros. Realmente las variacione sufridas en los libros de navegación son de "marear". El ejemplar Salvá que citas me lo encuentro siempre en mis búsquedas en la red.

En cuanto a la elaboración del Catálogo Tipobibliográfico de la Imprenta Valenciana, si se llevara a cabo, te veo colabarando en su elaboración. Todo sea dicho sin tu aportación seguro que habrían lagunas.

Bueno, gracias por mostrar y comentar este libro.

Saludos bibliófilos.

Diego Mallén dijo...

Amigos Galderich y Lamberto:

Totalmente de acuerdo: los precios de los libros que aparecen en Abbooks no representan el precio de mercado pues no responden a una transacción sino al precio pedido por el librero. Y vemos como el se ejemplar pasa uno, dos... cinco años sin encontrar comprador. Todos tenemos controlados ese tipo de libros en internet, como bien dices, Lamberto.

La moda afecta también a los libros. En 1927 como vemos, Maggs ofrece un maravilloso juego de Quixotes, 1ª de 1607 y 2ª de 1616, a un 25% más que el ejemplar Pedro de Syria.

Hoy ese juego de Quijotes debe superar el precio de un Syria, al menos, en cinco o seis veces más el precio de Syria.

También nosotros queremos ser más astutos que los libreros. En junio pasado paseando por el Barrio Latino di con una librería dedicada a literatura contemporánea que no conocía. Iba con un amigo de Valencia y entramos a preguntar por libro español de poesía.

Pregunté si tenía algo antiguo y me respondió: "Quijote de 1607". Me lo mostró: ejemplar algo corto de margen. Se lo hice saber al librero que orgulloso responde: "un momento... tengo otro ejemplar mejor".

Me muestra otro ejemplar: ¡en su encuadernación original en pergamino, marginoso e impoluto!

Me sentí atacado por el espiritu de la ingenuidad: "este librero dedicado a los Mallarmè, Baudelaire, Valèry y demás no debe tener muy caro el Quijote".

¡Craso error!: cien mil el peor ejemplar y cientocincuenta mil el bueno. ¡Cabizbajo y bien j... salí de la tienda!

Allí pasarán también sus buenas décadas.

Lo de la Tipobibliografía valenciana, amigo Lamberto, no te zafes, si hay que hacerlo nos ponemos todos a ello...

Saludos bibliófilos.

Marco Fabrizio Ramírez Padilla dijo...

Estimado Diego.

Me resultó muy atractiva la narración sobre Pedro de Syria. Un personaje que encarna de manera perfecta al hombre del siglo XVI, una vida llena de hazañas donde se fue guerrero, aventurero y sabio.

Espero que tu artículo desencadene
un estudio de la parte desconocida de la vida del autor.

Estupendo libro, como menciona Lamberto su temática los hace muy especiales. Me encanto la propuesta del autor para nombrar "Colonia" a América (no la conocía). Llama a reflexionar sobre la razón o razones que impidieron que se llevara a cabo tan justo homenaje, sobre todo que se realizó tal sugerencia en una fecha muy temprana.
Es muy aleccionador, lo que nos comentas sobre el precio y el destino del ejemplar Salva. Gracias por compartir tu experiencia.

Lo de la tipobibliografía Valenciana. Lamberto, Diego. ¡sería maravilloso!.

Saludos bibliófilos.

Anónimo dijo...

Un artículo impresionante: biografía, descripción tipográfica, bibliografía para consultar, experiencia personal, reflexión y un generoso número de reproducciones del ejemplar. ¡No hay modo más completo de describir el libro y el entorno del libro! Sólo cabe decir enhorabuena y gracias, con sincera admiración.

Susana Camps

Carlos Fernández dijo...

Estupenda toda tu narración. Me ha gustado mucho. Un apunte sobre el tema de las tipobibliografías: para el siglo XVI existe la obra de Margarita Bosch Cantallops, Contribución al estudio de la imprenta en Valencia en el siglo XVI (Madrid, Universidad Complutense, 1989). Y también para el siglo XVI la base de datos en línea de Parnaseo
Saludos y enhorabuena.
Carlos

rui dijo...

Amigo Diego.

Estupenda toda tu narración. Articulo muy completo: biografía, descripción tipográfica, bibliografía para consultar, experiencia personal y tu reflexión. En una sola palabra: ¡Perfecto!

Sobre los precios de los libros estoy de acuerdo con Galderich.
Las subastas son lo mejor, yo lo creo, para se conocer lo precio de un libro y sobretodo se lo mismo estay en venta en dos o tres subastas (como lo que ocurrió en Portugal recientemente) entonces su precio es casi exacto.

Saludos bibliófilos