viernes, 22 de mayo de 2009

Magia en tiempo de crisis.

Revolviendo entre libritos menudos, -esos de siempre tosca apariencia, mala encuadernación y peor impresión-, hemos dado con una simpática obrita que tiene el mérito de ser la primera impresa en España dedicada a los juegos de magia e ilusionismo.
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Su autor, Pablo Minguet e Yrol (Barcelona circa 1715, Madrid, 1801), fue personaje singular de conocimientos extensísimos e inquietud enciclopédica. Sus obras versan sobre temas bien dispares: el arte de tañer la guitarra y otros instrumentos de cuerda, arte de la danza, sobre el ajedrez, temas religiosos, juegos de ilusión. Fue también grabador de sellos y láminas. A su obra sobre magia dedicaremos las líneas siguientes.
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MINGUET E YROL, Pablo. Engaños a ojos vistas, y diversion de trabajos mundanos, fundada en licitos juegos de manos, qve contiene noventa y tantas habilidades muy curiosas; sesenta y tantas de Naypes muy entretenidas; y otros diferentes juegos, los mas demonstrados con sus Laminas, y son tan faciles de comprehender, y executar que los Curiosos, y Aficionados los pueden hacer, y divertirse en las noches del Carnavàl, y en qualqueira funcion. Añadidos la mitad de ellos en esta tercera impresión por su autor Pablo Minguet y Yrol, Gravador de Sellos, laminas, Firmas, y otras cosas. Con privilegio. Madrid, 1755, En la Oficina de Domingo Fernandez de Arrojo, 8º, 146 x 100 mm.

Colación: grabado alegórico, 8 hojas prels., incluyendo portada, 150 páginas, 5 hojas.

Anteportada: grabado alegórico.

Tras el grabado alegórico y la portada, siguen cinco hojas de autorizaciones y censura y dos de Advertencia al lector donde el autor menciona las dos impresiones anteriores de la obra y concluye con una divertida Relación para antes de empezar los Juegos de Manos.

La página 1 a la 54, verso, abraza el primer tratado de juego de manos, que se hacen con la bolsa delante y atada a la cintura.

Cada juego se acompaña de grabado xilográfico para facilitar su comprensión. También incluye las palabras con que el ilusionista debe acompañar sus movimientos. A continuación reproducimos alguno de ellos:

Esta primera parte concluye con la descripción del juego más singular:

Al verso de la página 54 comienza la segunda parte del tratado de juegos de manos que se hacen sin bolsa, sin miriñaques, ni gasto alguno:

A continuación reproducimos alguno de estos juegos:


En la página 89 (hasta la 127) comienza la relación de juegos de naipes y otros.

Entre otros, se describe el Juego para hacer un relox y adivinar la hora en que uno gusta de comer, cenar o acostar, o el Juego de adivinar la carta que otro huviere pensado, etc.

En la página 127 principia la relación de otro tipo de juegos de naipes:

Y a la página 141 da comienzo la relación de otros juegos entre ellos el llamado del cascabel mudo.

El cascabel mudo se acompaña de varias coplas que los hombres y mujeres deben cantar mientras juegan:
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Concluye la obra con las hojas de índice y tres páginas con la relación de obras del autor que “se hallarán todo el año en Madrid, frente a la Carcel de Corte, encima de la Botica de Provincia, quarto tercero, donde vive el dicho Pablo Minguet, Gravador de Sellos, Laminas, Firmas y otras cosas; y en los Libreros de las Gradas de San Phelipe el Real”.

Entre los títulos relacionados se encuentran: Reglas, y Advertencias generales para tañer la Guitarra, Tiple, Vandola, Cythara, el Arte de Danzar a la Francesa, el Arte general de la Guerra, etc.
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La primera edición de Engaños a ojos vistas se dio a la estampa en 1733, Madrid, en la imprenta de Don Pedro Joseph Alonso y Padilla. El presente ejemplar, como reza en su portada, es tercera edición. Los bibliógrafos no coinciden en determinar la fecha de la segunda edición, aunque se presume que es la edición idéntica a la primera pero que no lleva fecha de impresión. Posterior a la presente edición hubo otras más hasta mediados del siglo diecinueve.

Salvá, 2.530, referencia esta edición indicando que es obra escasa. En el registro 2.529 colaciona la edición de 1733 que considera como la primera, y reputa también escasa.

Palau, 170.396: referencia esta edición con idéntica colación al presente ejemplar. Indica: "Corre otra tirada bajo el mismo pie editorial, pero con distinto papel y tipo de letras, 8º, 7h. 171p. 5h.". Respecto a la primera edición, 1733, comenta: "Como sea que este tratado de juego de manos es el más popular de España, se reimprimió varias veces bajo el mismo pie de imprenta, sin fecha y conservando la licencia de 1733, pero algunas tiradas se hicieron muy entrado el siglo XVIII".

CCPBE: 1 ejemplar, Biblioteca Seminario de Barcelona.
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En todas las épocas el ilusionismo ha tenido gran arraigo en la sociedad. En nuestros días el célebre mago de las finanzas Madoff ha alcanzado fama mundial por su habilidad en tomar el dinero de su numeroso público con la promesa de golosa rentabilidad y hacerlo desaparecer... ¡de un plumazo y para siempre!
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sábado, 9 de mayo de 2009

Los Sagrados Corporales de Daroca.

Sagrados Corporales. Iglesia Colegial de Santa María. Daroca, Zaragoza. (Fotografía: Archivo Paco Bueno).

En uno de sus últimos artículos Lamberto Palmart nos dejó noticia de la obra de Gaspar Escolano Decada primera de la historia de la insigne, y Coronada Ciudad y Reyno de Valencia, (Valencia, 1610-11, 2 vols. fol., Pedro Patricio Mey). Recordaba el bibliófilo y amigo Palmart la mención que Escolano hace al milagro de los Sagrados Corporales de Daroca; milagro acaecido durante la conquista de Valencia por el rey don Jaime. Tan interesante reseña nos ha movido a redactar unas líneas sobre un raro librito que narra el histórico episodio. Aunque en Aragón y Valencia es bien conocida la tradición de los Sagrados Corporales haremos, -antes de dar paso a nuestra colación bibliográfica-, un pequeño y sucinto resumen para quienes estén menos familiarizados con ella.

Corría el mes de febrero del año del Señor de 1239. El rey don Jaime de Aragón acababa de conquistar, cuatro meses antes, la Ciudad de Valencia. Sus tropas, encendidas con el valor y la moral de la victoria avanzaban, -dirigidas por don Berenguer de Entenza, señor de Mora y Falcet-, imparables hacia el sur. La mañana del día 23, al rayar el alba, en el paraje del Puig de Codol, cerca de la villa de Llutxent (Luchente), don Berenguer y cinco capitanes se disponían, junto al ejército, a oír la Santa Misa. La ceremonia la iba a oficiar mosén Matheo Martínez, rector de la Iglesia de San Cristóbal en Daroca. Los nombres de los cinco capitanes han quedado para la Historia: don Fernán Sánchez de Ayerbe, don Pedro de Luna, don Pedro Ximénez Carroz, don Remón de Cardona y don Guillén de Aguilón, señor de la Baronía de Santa Coloma y del Castillo de Aguilón.

Como se esperaba el ataque sorpresa de la morisma las tropas cristianas acordaron que, -en representación de todos-, recibiese la Eucaristía don Berenguer y los cinco capitanes. Mosén Matheo preparó, por tanto, seis Sagradas Formas. Y, en efecto, en el transcurso del Sacrificio el ejército cristiano fue sorprendido por el ataque de los moros. Mosén Matheo guarda inmediatamente las Formas consagradas en el Corporal y, a toda prisa, lo esconde bajo una losa que cubre con piedras y marca con una palma. El combate, -a pesar de la inferioridad numérica de las tropas del rey conquistador-, nuevamente se corona para ellas con éxito.

Cuando Mosén Matheo recupera el Corporal contempla admirado que cada una de las seis Sagradas Formas ha quedado marcada en sangre sobre el paño. El Corporal es llevado en las siguientes batallas contra los musulmanes como estandarte de las armas invictas del rey don Jaime. Finalmente se acuerda depositar la sagrada reliquia en lugar adecuado para su veneración y culto. Pero la decisión del emplazamiento abre acalorada pugna: unos reclaman para la villa de Llutxent tal honor, otros claman por Valencia, los caballeros aragoneses por su nación... Se llega a una entente: el Sagrado Corporal se guarda en un cofre que se deposita en los lomos de una mulilla mansa, dejándola marchar a su albedrío.
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El animal comienza su camino, tras ella Mosén Matheo, fieles y soldados. Pasa pueblos y villas y en ninguno de ellos para. En todos salen sus habitantes a recibirla con el deseo que los Corporales queden en su término. La mulilla llega hasta Daroca. Entra en la iglesia de la Trinidad y se desploma muerta. Allí quedan los Santos Corporales iniciando la tradición de devoción cristiana del misterio eucarístico que llega hasta nuestros días.


La crónica de este milagro fue escrita, a principios del siglo XVI, por Gaspar Miguel de la Cueva, canónigo de la Colegial de Daroca. Se dio a la estampa en varias ocasiones durante dicho siglo. Palau referencia siete ediciones: la primera en Valencia, 1523 por Juan de Jofre. Las dos siguientes en Alcalá de Henares, 1539 y 1553, por Juan de Brocar. Las cuatro siguientes en Zaragoza en 1582 por Portonaris, 1585 y 1590, ambas por la Viuda de Juan Escarrilla y una última de 1635 por Diego Dormer. Todas estas ediciones son raras y los ejemplares conocidos son muy escasos.

Daremos nosotros, a continuación, noticia y colación de un ejemplar correspondiente a la edición de Zaragoza, 1590.
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Gaspar Miguel de la Cueva. Historia del divino mysterio, del Sanctissimo Sacramento de los Corporales de Daroca, que acontescio en la conquista del Reyno de Valencia, y vino por voluntad divina a la ciudad de Daroca, en el Reyno de Aragon. Zaragoza, 1590, En casa de la viuda de Ioan Escarrilla. 8º. 140 x 95 mm.
El ejemplar de esta obra proviene de la biblioteca de Salvá y lleva su supralibris en los planos de la encuadernación (holandesa, lomo con nervios, cortes pintados). En guarda interior ex libris de la biblioteca de Ricardo Heredia, conde de Benahavis.

Colación: 8 hojas preliminares (incluyendo portada a dos tintas con grabado xilográfico de la Virgen y dos ángeles sosteniendo los corporales, recto del folio segundo con grabado xilográfico con armas reales y autorización, al verso aprobación), 80 folios (al verso del último, colofón: "En Caragoça, en casa de la viuda de Ioan de Escarrilla, Año de 1590").

El nombre del autor se encuentra indicado en el recto del folio sexto de preliminares, tras un grabado xilográfico: “Hecha y recopilada por el muy reuerendo Gaspar Miguel de la Cueua Canonigo dela sancta Iglesia de nuestra Señora de los Corporales de Daroca”.
Las dos aprobaciones que lleva esta edición hacen referencia a la de Alcalá de Henares impresa por Juan de Brocar en 1553. La primera de estas aprobaciones que está firmada por fray Jerónimo de Guadalupe indica: “…y hallo que es digno de ser impresso, conforme al q^ se imprimió el año de 1553. En Alcala de Henares, en casa de Ioan de Brocart Impressor, añadiêdole dos milagros, el vno del hôbre q^ se conuertio en piedra mármol por jurar falsamente por los Corporales Sanctos de Daroca, y esto por estar recebido por comû tradiciô y antigua. Y el otro es de la música que oyeron en la procession del lugar de Luchent, dia del sanctissimo Sacramento, hecha miraculosamente, por ser muchos los testigos, que de ello dan testimonio”.

Muestra de la tipografía de la obra y colofón.

Salvá, 2903: Colaciona el presente ejemplar, "Por el epígrafe del prólogo consta que esta obra fue hecha y recopilada por el mui reverendo Gaspar de la Cueva. He visto una edición en 4º de buena letra gótica; pero el ejemplar no llegaba más que hasta el fol. Xl".

Palau, 66.142: hace referencia a esta edición bajó el registro que dedica a la de Zaragoza, 1582.

Vindel, II, 744: reproduce portada de la edición de Zaragoza, 1582, con mismo grabado xilográfico en portada que el de la edición de 1590.

J.M. Sánchez, Bibliografía aragonesa del siglo XVI, 703: "Es rara la presente edición zaragozana. Hasta la fecha no hemos logrado ver más ejemplar que el de la Biblioteca Nacional de Madrid".

CCPBE: 2 ejemplares (Zaragoza, Biblioteca Cortes de Aragón y BNM).

CCFr: de todas las ediciones descritas solo referencia un ejemplar de la de Zaragoza, 1582 en BNF.

Como indicábamos anteriormente todas las ediciones del Milagro de los Corporales son de gran rareza. Basta revisar los ejemplares censados:
  • Primera edición, Valencia, 1523: Un único ejemplar, que referencia Palau en la biblioteca del marqués de Lede. Ninguno en CCPBE.
  • Segunda edición, Alcalá de Henares, 1539: J. Martín Abad, Imprenta en Alcalá de Henares, I, 290, 1 ejemplar, en BNM. CCPBE: mismo ejemplar: BNM.
  • Tercera edición, Alcalá de Henares, 1553: J. Martín Abad, II, 439, 10 ejemplares: BNM, RAE, Daroca, Escorial, Univ. Complutense y cinco fuera de España. CCPBE: 1 ejemplar: R. Academia Española.
  • Cuarta edición, Zaragoza, 1582. Sánchez, 592: “Edición zaragozana de singular rareza. En mi librería guardo un magnífico ejemplar de ella, y según nuestras noticias existe otro en la biblioteca provincial de Evora. No se halla citada en ningún repertorio bibliográfico”. CCPBE: 2 ejemplares.
  • Quinta edición, Zaragoza, 1585. Sánchez, 635: “Son muchos los autores que mencionan la presente edición zaragozana; pero no sabemos que existan de ella más ejemplar que el de la biblioteca de San Isidro”. No en CCPBE.
  • Sexta edición, Zaragoza, 1590. CCPBE: 2 ejemplares.
  • Séptima edición, Zaragoza, 1635. Sánchez, 703. CCPBE: 3 ejemplares.

La literatura sobre los Sagrados Corporales es extensísima (incluso en internet el lector encontrará varias páginas que relacionan con detalle la historia y lugares). Del milagro eucarístico han tratado religiosos, retóricos y teólogos. Por ser, tal vez menos conocida, daremos fin a este artículo con la mención que fray Luis de Granada incluye en su obra Introducción al símbolo de la Fe.
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Fr. Luis de Granada. Introduction del Symbolo de la Fe, en el qual se trata de las excelencias de la Fe, y de los dos principales mysterios della, que son la creación del mundo, y la redempción del género humano, con otras cosas anexas a estos dos mysterios, repartidas en quatro partes: compuesta por el R.P. ..., de la Orden de Sancto Domingo, y de nuevo por el mismo corregida y enmendada en esta segunda impression. Salamanca, 1584-8, folio, Herederos de Matías Ghast.
La Introducción al símbolo de la Fe está compuesta por cinco partes. El ejemplar que nos sirve de referencia corresponde a la tercera edición de la obra, Salamanca, 1584. (La primera es también Salamanca, 1583 y la segunda Zaragoza, 1583). En la segunda parte de la obra, en los folios 174-175 fray Luis da detallada relación del milagro:

“…del qual milagro esta escrito vn libro dirigido al inuictissimo Emperador Don Carlos Quinto deste nombre, y a la gloriosa Emperatriz su muger, los quales fueron a visitar y adorar al señor que en aquellos corporales esta… En el reyno de Valencia, en el año del señor de mil y duzientos y treinta y nueue, vino vna gran muchedumbre de Moros sobre vn pequeño exercito, de solo mil Christianos que estauan recogidos en un castillo. Viendo pues ellos que siendo tan pocos y estando muy lexos de Valencia para auer de ser socorridos, era impoxible dexar de ser vencidos de tan grande exercito, sino fuesse por muy especial milagro y fauor de Dios. Procuraron de lo alcançar seys Capitanes principales que en aquel exercito auia, confessandose, y recibiêdo el sanctissimo Sacramento: porque siendo pocos los sacerdotes que allí auia, y estando cerca los enemigos, no auia lugar para q todos hiziessen lo mismo. Estando pues estos confessados, y oyendo missa, y consagradas ya seys formas para comulgar en ella, dieron les rebate, q^ los Moros estauan ya sobre ellos. Por lo qual les fue forçado dexar la comunión, y acudir a las armas. Entonces el sacerdote que dezia la missa, emboluio las seys formas en los corporales y a gran priesa los escondió de baxo de vna piedra. Mas nuestro señor mirando el aparejo y la buena voluntad que estos fieles Capitanes tuuieron de recibirle, y teniendo respecto a la confiâça que en el pusieron, y al socorro que le pidieron, de tal manera esforço a ellos, y a los demás por ellos, que desbaratarô en breue espacio los Moros, y hizieron gran matança en ellos, y los de mas huyeron. Entonces ellos boluiendo victoriosos, y agradescidos por el beneficio recebido, quisieron acabar lo començado que era recibir el sancto Sacramento. Acudió entonces el sacerdote a traer los corporales que auia escondido. Y descogiendolos en el altar, hallo las formas teñidas en parte de sangre, y pegadas en los corporales como agora se veen. Y declarado el misterio, y descubiertos los corporales, fue grande la admiración, y deuocion, y las lagrimas que alli se derramaron, dando gloria y gracias a Dios por esta marauilla. En este tiempo los Moros boluierô a rehazerse, y apellidar toda la comarca y vinieron segunda vez a dar sobre los Christianos. Mas ellos esforçados con el beneficio recebido, mandaron al sacerdote que se pussiesse en vn lugar alto, tendido los corporales a vista del exercito, para animarlo. Y esto hecho, dieron sobre los enemigos con tan grande ímpetu, y hizieron tan grâde riça en ellos, que toda aquella tierra estaua cubierta de sangre, y de cuerpos muertos. Auida esta victoria y acabada con ella la guerra, començaron a altercar sobre donde se pôdria aquella preciosissima reliquia: porque cada vno quisiera honrar su tierra con ella…

… buscasen una mula mansa, que no vuiesse caminado por tierra de Christianos, y puestos los corporales en vn cofre muy bien atado, la dexassen yr por do ella quisiesse, y el lugar, donde parasse, fuesse diputado para aquel precioso deposito. La mulilla yua delante, y de tras los sacerdotes con sus cirios encendidos, y tras ellos la gente de guerra con sus capitanes, y andando po este camino salian de las villas la clerezia, y la gente alabando a Dios, y ponían delante de la mulilla ceuada, y alfalfa, y otras cosas, para que ceuandosse allí, y parando en aquel lugar, gozasen de aquestas preciossas reliquias. Mas nunca la mula por esto se paro en alguno destos lugares, hasta que llego a Daroca, y entro por las puertas de vn hospital que estaua fuera de la ciudad, y allí acaescio otra marauilla porque assi como la mula entro en la Iglesia, hincadas las rodillas espiro: porque no quiso nuestro señor; ni era razón, que bestia que en tal ministerio auia servido, siriviesse en otro vso de la vida humana. Pues desta manera quedaron los corporales en Daroca, y ay acudieron Reyes, Principes y grandes señores..”.

(http://mislibrosantiguos.blogspot.com/2009/01/decada-primera-de-la-historia-de-la.html)