viernes, 20 de febrero de 2009

OBSIDIONIS RHODIE


Mi querida mujer, antropóloga, afirma con razón que la necesidad de trascendencia ha acompañado al ser humano en todas sus épocas y edades. Por eso, no es paradójico, que en estos tiempos de agnosticismo y tibieza religiosa se consuman a cientos, novelas y producciones cinematográficas cuya trama gira precisamente en torno a nuestra ansia de trascendencia anímica y espiritual: que si Templarios en busca del Santo Grial, que si el secreto de Cátaros o Monjes Negros, que si el Código da Vinci o… ¡el código PIN!

Estas narraciones, -tan fantasiosas como simples-, copan los primeros puestos de las listas de ventas y sus desocupados lectores disfrutan elucubrando con las interpretaciones más pintorescas y peregrinas que pueda darse a los textos sagrados y a la historia de la Iglesia. No hay mucho de malo en esta literatura caprichosa y fantástica, como tampoco lo había en la de los libros de caballería. Como bien dice el amigo Lamberto Palmart en su último artículo los best-seller son un medio más de entretenimiento; pero la Historia, es otra cosa bien diferente.

Pues a los dominios de la señora Clío nos vamos a trasladar para dar noticia de un bello y raro libro incunable que trae memoria de verídica gesta caballeresca: la heroica defensa de la isla de Rodas por los caballeros de la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalem, dicha de Rodas (y después dicha de Malta).

En mayo de 1480 las galeras turcas al mando del sultán Mohamet, Me-hmet, pusieron sitio a la isla de Rodas, sede de la Orden de San Juan. Cuarenta mil turcos se esforzaron en conquistarla. El asedio duró tres meses y finalmente el ejército otomano fue vencido, a pesar de su superioridad numérica, por la aguerrida milicia sanjuanista. La tradición cuenta que en la última batalla la victoria no se inclinaba hacia ninguno de los dos bandos que combatían con valentía. Los cielos se abrieron y apareció la figura de la Santísima Virgen María y San Juan Bautista (Patrón de la Orden) causando tal espanto a la tropa infiel que los cristianos lograron ponerla en fuga y alcanzar la deseada victoria.

La derrota otomana frenó sus intentos expansionistas hacia Europa. El poder turco, no obstante, siguió acosando a la Orden y a su Isla que finalmente fue rendida en 1523. El emperador Carlos V concedió, entonces, a la Orden la isla de Malta donde quedó establecida.

El francés Guillermo de Cauorsin (c.1430-1501) Vicecanciller de la Orden de San Juan fue uno de los caballeros que combatió en el sitio de Rodas. Como testigo presencial dejó testimonio de los hechos en su obra Obsidionis Rhodie urbis descriptio. La primera edición de Obsidionis fue publicada el mismo año de la gesta, 1480, en Roma por Eucarius Silver. Y en el mismo año 1480 se imprime en Padova (Pádua), en Londres por Caxton y en Ottonia (Suecia). En 1481 se edita en Zaragoza por Hurus y Planck.

En 1496 se da nuevamente a la estampa por el impresor alemán Ioannem Reger en la ciudad de Ulm. En esta edición acompaña el tratado Obsidionis otros ocho textos de Caoursin junto con 36 grabados xilográficos a toda plana de muy bella factura (de los que 35 se abrieron para esta edición). Todas estas ediciones incunables son de insigne rareza.

Tal vez, por su belleza tipográfica e ilustraciones, sea la edición de de Ioannes Reger, 1496, la más deseada y perseguida por los bibliófilos. Esta edición, como es habitual en la tempranas impresiones incunables, carece de portada. El recto del primer folio queda en blanco, sin impresión alguna, y la obra comienza al verso del primero folio que lo ocupa un grabado que representa al caballero Caoursin entregando la crónica del sitio de Rodas al Gran Maestre de la Orden, Pierre d'Aubusson.

Daremos, en las líneas siguientes, colación de un ejemplar de esta edición de 1496. El ejemplar que nos sirve de colación tiene especial particularidad: el recto del primer folio, -que como hemos indicado está en blanco-, ha sido utilizado para incluir una anotación manuscrita en castellano de la época:


Corónica del cerco de Rodas, en el año MCCCCLXXX años, que la çercaron quarenta mill turcos, y la tuvieron çercada tres meses, y la batieron y conbatieron tan rezio que subidos por las murallas fue tan rezia batalla entre los christianos y turcos que duró dos oras, no conosçiéndose la vitoria a qué parte declinase, quando paresçió nuestra Señora muy aconpañada de San Juan Baptista y de otra mucha conpaña y una cruz de oro en el ayre. La qual visión fue a los turcos a tanto espanto, que a la ora todos juntos con tanta priesa quanta nunca se vio dieron de muy espantados las espaldas, y los christianos tras ellos degollando y eriendo en ellos. En que muertos nueve mill turcos, heridos mill y quinientos, alçaron el sitio y entraron en sus naos y fustas destroçados y destruydos, y se libró la çibdad de Rodas de las manos de othomano, rey crudelíssmo de los turcos, con el socorro divino. Y buelto el exérçito, de puro despecho morió malaventuradamente. Por lo qual sean echas las gracias per infinita seculorum secula Deo Patri omnipotenti, Filio et Spiritu Sancto. Amen (*).

(*) Con el agradecimiento al buen amigo y bibliófilo Urzay por la perfecta transcripción paleográfica del texto.


Guillermo de Caoursin, Guillelmi Caoursin Rhodiorum Vicecancellarii: obsidionis Rhodie Urbis description, Ulm, 1496, Ioannem Reger, folio (301 x 202 mm).


Encuadernación:

Pergamino rígido final siglo XIX, lomo con nervios. planos gofrados con motivos florales al estilo de las encuadernaciones alemanas del siglo XV.

Colación:

60 folios, sin numeración, signatura a-f8, g-h6. 36 grabados xilográficos (211 x 126 mm) a toda plana de mano anónima (atribuídos al llamado “maestro de Caoursin”). Tipografía gótica a línea tirada, 47 líneas. La obra comienza al verso del folio primero que está ocupado por el primero (arriba reproducido) de la serie de 36 grabados que representa al autor, Caoursin, presentado el libro al Gran Maestre de la Orden, Pierre d’Aubusson.

Caoursin participó activamente en la preparación de esta edición. Aparece en tres significativos grabados de la obra: el primero ante el Gran Maestre, otro ante el Papa (grabado Nº. 34) y el que cierra la obra en que se muestra a Caoursin sentado en su mesa de trabajo escribiendo los tratados (grabado Nº. 36).

El ejemplar que sirve para la presente colación lleva cuatro de los 36 grabados coloreados de época (y una de las letras capitulares).

Detallamos a continuación el título de cada uno de los nueve tratados (de los que siete se imprimieron por vez primera en esta edición) que abraza la obra reproduciendo sus grabados (y recordando al lector paciente que puede ampliarlos pinchando sobre ellos):

I. Guillelmi Caoursin Rhodiorum Vicecancellarii: obsidionis Rhodie Urbis descriptio.

Al recto del folio segundo (sign. a1) comienza Obsidionis Rodhie, primero de los nueve tratados que componen el volumen. Los grabados muestran diferentes momentos y acciones durante el sitio, representando combates en tierra y entre las naves sanjuanistas y las galeras turcas.

Nº. 2. v. sign. a3.

Nº. 3: r. sign. a5.

Nº. 4: v, sign. a6.

Nº. 5: r. sign. a8.

Nº. 6: v. sig. b1.

Nº. 7: v. sign. b2 (coloreado de época).

Nº. 8: v. sign. b4: Quando parescio una Señora muy acompañada de San Juan Baptista y de otra mucha compaña y una Cruz de oro en el ayre la qual vision fue a los turcos a tanto espanto q a la ora todos juntos con tanta priesa quant nunca se vio dieron de muy espantados las espaldas...
Nº. 9: v. sign. b5.

.
II. ...De Terremotus labe qua Rhodii affecti sunt. Pág. izquierda grabado de la serie Obsidionis, Nº. 10: v. sign. b6.
.Nº. 11. v. sign. b8.


III. ...Oratio in Senatu Rhodiorum de morte magni Thurci habita pridie Kalendas Junias. M.cccc.lxxxi. Narración de la muerte del sultán Mehmet "Fatih" en 1481. Pág. izquierda grabado Nº. 12: v. sign. c1.

.
IV. Guillelmi Caoursin: Galli. Belge. Duacii: Rhodiorum vicecancellarii: de casu Regis Zyzymy: Commentarium incipit. Pág. izquierda: grabado Nº. 13: v. sign. c4.
El rey Zyzymy o Cem-Sultan era hijo del Sultán Mehmet "Fatih" que tomó Constantinopla en 1453. A su muerte, en 1481, sucedió su hijo mayor el sultán Beyazit. Zyzymy recelando de su hermano mayor abandonó Estambul y se refugió en Rodas pidiendo el amparo de los caballeros de San Juan. Hizo varios viajes y fue recibido por el rey de Francia, Carlos VIII, y el Papa. Murió en Nápoles en 1495 en circunstancias nunca aclaradas. El presente texto y los siguientes narran episodios de la vida del rey Zyzymy.
Nº. 14: v. sign. c5.
Nº. 15: r. sign. c7.
Nº. 16: r. c8.
Nº. 17: v. sign. d1.
Nº. 18: v. sign. d2. Zyzym postrado ante la tumba del pseudo prophetam Mahumetem apud lamecham.

Nº. 19: v. sign. d3.
Nº. 20: v. sign. d5.
Nº. 21: v. sign. d6.
Nº. 22: v. sign. d7.

Nº. 23: r. sign. e1.
Nº. 24: r. sign. e3.

V. Guillelmi Caoursin Rhodiorû Vicecancellarii de celeberrimo foedere: cû thurcos Rege Bagyazit per Rhodios inito: Commentariû lege feliciter. Pág. izquierda grabado Nº 25: v. sign. e4.
Nº. 26: r. sign. e7.
Nº. 27: v. sign. e8.
Nº. 28: v. sign. f1.


VI. ...De admissione regis Zyzymy in Gallias. & diligenti custodia asseruatione: exhortatio. Pág. izquierda grabado Nº. 29: v. sign. f3: Zyzymy presentado por Caoursin ante el rey de Francia Carlos VIII.



VII. ...De tràlatione sacre dextre sancti ioânis baptiste x^pi ^pcursoris: ex côtâtinopoli ad rhodios: cômêtariû lege feliciter. Pág. izquierda grabado Nº. 30: v. sign. f7.
Nº. 31: r. sign. g3.
Nº. 32. v. sign. g5.

Nº. 33: r. sign. h1.

VIII. ...Arii Oratoris:pcellentissimi Magistri Rhodi: ad summû pontificê Innocenciû papam octauû oratio. Pág. izquierda grabado Nº. 34: v. sign. h2. El grabado representa a Guillermo de Caoursin ante el Papa, Inocencio VIII.


IX. ...De traductione Zyzyzmy Suldani fratris magni Thurci ad vrbem. Commentarium. Pág. izquierda grabado Nº. 35: v. sign. h4. El grabado representa la audiencia del Papa a Zyzymy ante Caoursin.

Nº. 36: r sign. h6.

El último grabados muestra al autor, Guillermo de Caoursin, escribiendo en su mesa. El grabado está coloreado de época, con el colofón a su pie que reza: Impressum ulme p ioannê Reger. Anno d^ni n^c. Mccccxcvi. Die. xxiiii. Octob.

Referencias bibliográficas:
Hain-Copinger, Repetorium bibliographicum.., 4.396.

Carlos de La Serna y Santander, Dictionnaire bibliographique choisi du quinzième siècle.., Bruselas, 1805, T. II, 580:

"Esta colección rara y curiosa reúne varios pequeños tratados; a saber: Descriptio obsidionis Rhodie; de Terremotus labe qua Rhodii affecti sunt; Oratio de morte magni thurci; de casu Regis Zyzymy; de foedere Rhodiorum cum thurcarum rege Bagyazit; de admissione regis Zyzymy in Gallias; de traslationes dextrae sancti Joah. Baptistae ex constantinopoli ad Rhodios; de traductione Zyzymy ad Urbem, etc. Guillermo Caoursin nacido en Douay hacia 1430, ingresó en la Orden de Rodas en calidad de secretario y vicecanciller. Murió en 1501. Tenemos también de él los estatutos de la Orden impresos también en Ulm en 1496 el 23 de agosto en folio. Los ejemplares son también igualmente raros".

Brunet, I, 1556: "Este volumen reúne un conjunto de nueve opúsculos del autor relativos a la ciudad de Rodas... Los grabados en madera, en número de 36, son muy bellos para la época". En un lapsus Brunet data la primera edición de Obsidionis, que no lleva fecha de impresión, como “Roma, Eucarius Silber, alrededor de 1475”, fecha imposible pues el sitio comenzó en mayo de 1480.

Graesse, II, 40.

Palau, 42.934, colaciona la edición impresa en Zaragoza, 1481, indicando existen dos ejemplares: Biblioteca del Vaticano y Nacional de París.

CCPBE, colaciona dos ejemplares en bibliotecas públicas españolas: Salamanca y Nacional de Madrid.

Dr. Jörn Günter. Antiquariat. A choice of early printed books (1454-1577), Hamburgo, 2002, ref. 73, p. 308-9, comenta acerca del ejemplar ofrecido en dicho catálogo: "Aunque lavado y planchado, muy buen ejemplar midiendo 289 x 203 mm. Ejemplar con encuadernación en marroquín rojo firmada por Trautz-Bauzonnet. Bastante poco común en mercado: El Jahrbuch der Auktionspreise (1950-2000) lista solo Venta Rauch (Brunchswig venta 1, 1955) lote 15 y Hauswedell 208 (1975), lote 20".

Estados de la obra:

Existen dos estados diferentes de esta obra. El estado estandard se diferencia del segundo estado en los siguientes tres aspectos:

1. Al final del recto del folio 58 lleva grabado con la figura de una garza (Reger en alemán) emblema del impresor Ionannem Reger.

2. Folio 59, verso, línea 47 palabra sacri corregida.

3. Recto del folio 2, línea 5 palabra impuelrunt sin corregir.

El presente ejemplar no lleva el emblema del impresor y las palabras aparecen como sacri e impuelrunt, teniendo, por tanto, características de ambos estados.

Medidas de otros ejemplares:

Por último, las medidas del presente ejemplar (301 x 202 mm) pueden considerarse como óptimas y las mejores de todos los ejemplares de los que disponemos referencia:

1. Ejemplar Dr. Jörn Günter anteriormente indicado, 289 x 203 mm.

2. Ejemplar BMC (British Museum Catalogue), 288 x 202 mm.

3. Ejemplar Schäfer Manfred Von Arnim, Katalog der Bibliothek Otto Schäfer, vol 1, Sttugart, 1984, 288 x 195 mm.


Y sirve de colofón a la colación del Obsidionis el retrato emotivo y romántico que el Barón de San Petrillo dejó en uno de sus artículos sobre los caballeros sanjuanistas:

“…los caballeros de San Juan, aquellos monjes-guerreros que cubrieron con su sangre las tierras palestinas; los que tomaron parte en las cruzadas para rescatar el Santo Sepulcro; los que conquistaron Patras, Tiro, Escalona, y Ptolemaida; los que defendieron heroicos Smirna, Malta y Rodas; los que, con sus escuadrones, protegen a Balduino, Rey de Jerusalem, y con sus galeras escoltan a Benedicto XIII, el legítimo pontífice; los que mueren como buenos en Assar, Nicópolis, Acre y Tiberiades; los que, poseyendo más veinte mil feudos, vivían pobremente; los que, dotados de gran fe religiosa y rectitud sin par, ejecutan siempre sus actos “en el Santo Nombre de Dios y de la Caballería”.


Eran magnates de países distintos y de razas diversas que uníanse en fraternal consorcio bajo la augusta clámide del honor, de la virtud y de la fe. Sus filas se nutren con los segundones de las más linajudas familias de Europa; las pruebas de nobleza para el ingreso son muy rigurosas, y los caballeros novicios abandonan sus hogares suntuosos para combatir de continuo con los infieles en las correrías por el Mediterráneo de las galeras maltesas o en las costas orientales de Tierra Santa; para cumplir los tres sagrados votos de obediencia, castidad y pobreza, siguiendo una vida rigurosamente austera.

La idea del honor, inculcada en los soldados de esta monacal milicia hasta un grado de heroicidad suprema, hace que sus propios enemigos les respeten y admiren. Chateaubriand dice: “He visto en Rodas los blasones franceses como si hubiesen salido de manos del escultor. Los turcos que han mutilado los monumentos de Grecia, han perdonado los de la Caballería. El valor de los infieles ha admirado el honor cristiano”.

Barón de San Petrillo, La capilla bizantina de San Juan y los Caballeros de Malta, Valencia, 1952.

martes, 10 de febrero de 2009

Dos raros impresos de Vicente Salvá.


A comienzos de octubre de 1823, fenece en España el Trienio Liberal. Fernando VII estrena su mandato absolutista firmando la sentencia de muerte de los Diputados Constitucionales que votaron en Sevilla, -unos meses antes-, la suspensión de sus funciones como Rey. Vicente Salvá, diputado constitucional, tiene que abandonar con precipitación la ciudad de Cádiz y buscar refugio en Gibraltar. Allí permanece, junto con su familia, hasta finales de 1824 en que por mar se traslada a Londres.

Con su espíritu inquieto y emprendedor, Salvá abre en Londres la Librería Española y Clásica, en el número 124 de Regent Street. El establecimiento se convierte en lugar de encuentro y reunión de los exilados españoles.

En 1830, Vicente Salvá decide abandonar Londres e instalarse en París, donde funda la Librería Hispano-Americana. La librería desarrolla gran actividad editorial y actúa también como centro del exilio liberal. Salvá siempre está presto y atento a socorrer a los refugiados españoles que huyen del despotismo fernandino. De esta manera, durante unos meses, tiene como ayudante en la librería al militar Antonio Caruana y Martín de Alcántara (su hermano Peregrín Caruana, estaba casado con la sobrina de Salvá, María Rosario Berard y Mallén, nieta de Diego Mallén). Antonio Caruana tras defender la ciudad de Alicante del ataque absolutista tuvo que capitular la plaza y emprendió camino del exilio: Londres, Isla de Guernsey y finalmente París.


Retrato de D. Antonio Caruana y Martín de Alcántara.

Las obras editadas por Salvá en Londres y algunas de las impresas en París han llegado a ser realmente raras de encontrar. Decimos que solo “algunas” de las ediciones parisinas puesto que Salvá desarrolló un próspero negocio editorial en esa ciudad. Sus libros tuvieron grandes tiradas y numerosas ediciones (Gramática, Diccionario Valbuena, etc.) con difusión en Europa e Hispanoamérica. Desde París gestionaba también la sociedad editorial de Valencia cuya propiedad compartía con su cuñado Pedro Juan Mallén y sus sobrinos los Berard.

Vamos a dar noticia de dos obras de cierta rareza. La primera corresponde a la época londinense de Vicente Salvá:


Paulino de Lacalle, Interesante narración de los extraordinarios medios por los cuales salvó su vida el español D. Paulino Lacalle. Londres, 1825, Librería de D. Vicente Salvá, Imprenta española de M. Calero, 12º.

El folleto consta de portada y 39 páginas numeradas. 150 x 100 mm. No se encuentra relacionado en Palau, CCPBE, ni British Library (que tiene extenso repertorio de impresiones españolas hechas en Londres). Tampoco lo recoge Salvá en el Catálogo de su biblioteca, a pesar de haber sido su editor.

Paulino Lacalle, médico dentista, de convicciones liberales, apoyó el Gobierno Constitucional de 1820. Al final del Trienio Liberal fue encarcelado por su idearioy condenado a morir en la horca:

“Merced a las lecciones de mi catedrático D. Eujenio de la Peña, ya antes del año 14 habia yo tributado toda mi deferencia á las doctrinas liberales que aquel sabio fisiólogo profesaba. Quise acreditarlo de un modo positivo tan pronto pude hacerlo; y los primeros voluntarios-nacionales de Madrid de 1820 me vieron (á pesar de mis ocupaciones facultativas) alistado en sus filas como sarjento y como cirujano de uno de sus batallones. He aquí todo mi delito!!!-. Bajo estos dos conceptos seguí al Gobierno a Sevilla y Cadiz, abandonando mi casa, mi familia y todas mis comodidades… Disuelto por fin el gobierno constitucional y persuadido yo de que la mera calidad de exmiliciano-nacional no podía perjudicarme, torné tranquilo al seno de mi familia y entré en Madrid por mi mal el 24 de noviembre del año aciago de 1823. ¡Cuan incauto fui!”.

Lacalle cuenta como dio a parar en la cárcel por obra y gracia de un elemento faccioso llamado Dionisio Antonio Puga: “feísimo lunar de la ilustre Galicia, y funcionario cuya carrera empezó por el empleo de limpia-botas de un escribano de Madrid”. Mientras espera la ejecución, una misteriosa mujer llamada Amistea, lo libera y ayuda a huir a Portugal. De aquí embarca a Londres y pasa a formar parte de la nutrida colonia de exilados políticos españoles, donde establece su consulta de médico.


El siguiente libro corresponde a la época parisina de Salvá:


Vicente Salvá y Pérez, Relación de los hechos heroicos con que el pueblo de París ha recobrado su libertad en los días 28, 29 y 30 de julio de 1830; estractada de varias obras francesas por un español emigrado, testigo ocular de los sucesos. París, 1830, Librería Hispano-Americana, 12º.

136 x 86 mm. Anteportada, dos láminas grabadas con el retrato de Luis Felipe de Orleans y de Lafayette, 245p., 3 hojas con catálogo de libros editados por la librería de Salvá en París.

No en Salvá (a pesar de ser el autor del texto), ni Palau. CCPBE referencia dos ejemplares. Biblioteca Nacional de Francia, 1 ejemplar.

Llega Salvá a París en los días de la Revolución de Julio de 1830, jornadas llamadas Las Tres Gloriosas que hicieron caer al rey Carlos X y subir al trono a Luis Felipe de Orleans. Los exilados españoles tenían grandes esperanzas en Luis Felipe (hijo de Felipe Igualdad) y apoyaron con entusiasmo al nuevo monarca (entusiasmo que fueron perdiendo a medida que el compromiso de Luis Felipe con los Constitucionalistas españoles fue diluyéndose).

En las cinco páginas preliminares del texto podemos leer el credo político, constitucional y liberal, de Vicente Salvá.

NOTA: Para biografía de Salvá ver: Carola Reig Salvá, Vicente Salvá, un valenciano de prestigio internacional, Valencia, 1972, Institución Alfonso el Magnánimo.
Sobre el exilio español del XIX hay numerosas publicaciones y estudios. Recientemente ha salido el muy interesante de Jean-René Aymes, Españoles en París en la época romántica. 1808-1848, Alianza editorial, Madrid, 2008.